Mark Karpelès, ex CEO de la desaparecida plataforma Mt. Gox, presentó una propuesta formal que volvió a sacudir con fuerza los cimientos del ecosistema cripto global y del protocolo Bitcoin.

El plan plantea implementar un hard fork en la red Bitcoin con el objetivo específico de recuperar 79,956 BTC bloqueados en una dirección asociada directamente al hackeo sufrido en junio de 2011.

La iniciativa apunta a la dirección identificada como 1Feex, donde permanecen inmovilizados 79,956 BTC valuados actualmente en más de 5,200 millones de dólares según precios de mercado recientes.

Dado que esos fondos no se han movido en más de una década y se presume la pérdida irreversible de las llaves privadas, propone modificar reglas de consenso para habilitar su recuperación.

Un hard fork que divide a la comunidad

La modificación planteada permitiría transferir los 79,956 BTC desde la dirección 1Feex hacia una dirección de recuperación bajo supervisión de los tribunales japoneses encargados del proceso de quiebra.

Sin embargo, la propuesta desató una fuerte controversia técnica y filosófica, ya que numerosos especialistas advierten que alterar el registro histórico de Bitcoin para un caso puntual sienta un precedente delicado.

Para los defensores, la naturaleza inequívoca del robo y el prolongado congelamiento de los fondos justifican una intervención extraordinaria destinada a resarcir a las víctimas afectadas por el colapso.

En contraste, los críticos sostienen que modificar la inmutabilidad de la blockchain podría erosionar la confianza en la propiedad digital, abriendo espacio a futuras intervenciones judiciales o gubernamentales.

El éxito del hard fork dependería exclusivamente de la adopción coordinada por parte de mineros y operadores de nodos distribuidos globalmente, quienes deberían actualizar su software para validar la nueva regla.

Un escenario en el que parte de la red rechace el cambio implicaría el riesgo concreto de una división en la blockchain, generando potencialmente una bifurcación de Bitcoin con consecuencias de mercado.

Mientras tanto, los acreedores siguen atentos a las discusiones técnicas, en paralelo al proceso de reembolso tradicional cuyo plazo fue extendido hasta octubre de 2026 por el fideicomisario.

Mt. Gox transfiere 953 millones de dólares en Bitcoin

La antigua exchange de criptomonedas Mt. Gox anunció un nuevo aplazo para los pagos a sus acreedores, aunque la fecha límite para completar los reembolsos se extendió hasta el 31 de octubre de 2026.

Según trascendió, enviado desde una cold wallet, este movimiento es el primero a gran escala en los últimos 8 meses, ya que la plataforma transfirió a nueve billeteras unos 10.608 de BTC por valor de más de u$s953 millones.

El administrador judicial encargado de la recuperación de Mt. Gox, Nobuaki Kobayashi, explicó que todavía hay un gran número de acreedores que no completaron los trámites necesarios para recibir sus fondos.

Es por eso que según los dichos de Kobayashi, algunos no finalizaron la documentación requerida y otros por lo pronto tuvieron "problemas durante el proceso de reembolso".

En paralelo, con la aprobación del tribunal de Tokio, Kobayashi resaltó que se extendió el plazo porque es "deseable realizar los pagos a dichos acreedores en la medida razonablemente posible".

¿Qué pagó Mt. Gox?

Según los registros oficiales, ya se completaron varias fases de pagos para los acreedores que presentaron toda la documentación correctamente:

Hasta ahora, más de 19.500 acreedores ya pudieron recibir sus reembolsos a través de las diversas exchanges designadas para acreditar dichos fondos.

En paralelo, según los datos del rastreador Arkham Intelligence, indican que Mt. Gox todavía tiene 34.689 BTC en sus billeteras, lo que equivale a unos u$s4.000 millones según los precios actuales.

Este movimiento generó inquietud en la comunidad cripto, aunque la dirección receptora no mostró señales claras de estar enviando esos fondos a exchanges centralizados, lo que podría haber anticipado una venta masiva.

El aplazo de Mt. Gox hasta octubre de 2026 puso en jaque al ecosistema cripto, y si bien los pagos avanzaron para muchos, aún hay un grupo considerable que no completó los trámites.

Por ahora, el riesgo de una gran ola de ventas de Bitcoin parece contenerse, aunque el mercado seguirá atento a cada movimiento de sus reservas.

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