El think tank cripto advierte que las reglas actuales aplican criterios de alto riesgo para Bitcoin que no reflejan sus características reales
25.02.2026 • 15:20hs • Presión regulatoria
Presión regulatoria
Bancos vs. Bitcon: el BPI denuncia que las normas bancarias "estrangulan" la adopción del activo
El Instituto de Políticas de Bitcoin (BPI) difundió un informe sobre las normas del Comité de Basilea que regulan cómo los bancos deben manejar su exposición a activos digitales, conocidas como SCO60.
El BPI señala que, bajo estas reglas, Bitcoin (BTC), la principal de las criptomonedas, queda en la categoría de mayor riesgo con un peso del 1.250%. Para la organización, esa clasificación no refleja un peligro real, sino un juicio normativo disfrazado de regulación.
Además, consideró que esta medida es un "error de categoría", ya que aplica criterios pensados para instrumentos financieros complejos y poco transparentes a un activo abierto y sin riesgo de contraparte como bitcoin.
En ese sentido, Conner Brown, estratega del BPI, explicó: "Las oscuras reglas bancarias están estrangulando silenciosamente la adopción de Bitcoin". Para él, este marco obliga a los bancos a inmovilizar capital de manera excesiva si quieren ofrecer servicios vinculados a BTC.
En tanto, por cada dólar invertido en Bitcoin, la entidad debe reservar otro dólar en capital propio. Esto limita la capacidad del sistema financiero de ofrecer servicios regulados.
Sin embargo, pese a esas trabas, las empresas siguen acumulando BTC en sus tesorerías. Se estima que más de 150 compañías poseen alrededor de 1,1 millones de bitcoins, equivalentes a unos u$s78.000 millones. Entre ellas figuran Strategy y MARA Holdings, con reservas de cientos de miles de unidades en BTC.
Clasificación de riesgo según tipo de activo
Cómo debería ajustarse el marco de Basilea a Bitcoin
El problema es que los bancos, bajo las reglas actuales, no pueden ofrecer custodia ni préstamos de manera rentable. Esto empuja a los usuarios hacia plataformas menos reguladas, con menor protección, reproduciendo riesgos ya vistos en crisis anteriores.
Por otra parte, la comparación con el oro es inevitable: mientras el metal tiene un peso de riesgo del 0%, Bitcoin recibe el trato de activo extremo, pese a compartir características como escasez y ausencia de riesgo crediticio.
Para revertir esta situación, el BPI propone una reforma en tres etapas.
-
Primero, que la custodia de Bitcoin se considere un riesgo operativo
-
Luego, reemplazar el peso fijo del 1.250% por un enfoque basado en riesgo de mercado, sumando el riesgo operativo, y sustituir los límites binarios por una escala graduada
-
Finalmente, crear una categoría de "mercancía digital no emisor", evaluada según factores medibles como volatilidad y liquidez
El objetivo es que Bitcoin deje de ser visto como un activo de máximo peligro y pueda integrarse en el sistema financiero bajo reglas estándar. Esto permitiría a los bancos operar con BTC de manera rentable y a los usuarios acceder a servicios regulados y seguros.
A pesar de las trabas, la adopción avanza. Bancos como BNY Mellon, BBVA, DZ Bank y Société Générale ya ofrecen custodia o compraventa de activos digitales. La presión competitiva y la demanda de los clientes están empujando a las entidades a moverse.
Incluso el propio Comité de Basilea anunció en 2025 que revisará sus estándares, una señal de apertura frente a la realidad del mercado.
Para Brown, la clave está en dejar de lado juicios normativos y aplicar criterios técnicos objetivos. Solo así los bancos podrán aprovechar el valor de una moneda digital que ya forma parte de las finanzas corporativas modernas.