Las ballenas de XRP sorprendieron al mercado con la compra de más de 170 millones de tokens en medio de una caída del 9% en la cotización.
Esta señal de confianza contrasta con el pesimismo generalizado en el ecosistema cripto. XRP viene cayendo desde principios de febrero y cotiza en u$s1,32, limitado por una tendencia bajista.
Tras perder el soporte de u$s1,36, el token apunta a u$s1,28 como próximo nivel clave, mientras que un retroceso mayor podría llevarlo hasta u$s1,21.
El aumento de aranceles al 15% en Estados Unidos agravó el contexto macroeconómico y reforzó la aversión al riesgo, lo que presiona aún más a los activos digitales
Sin embargo, los datos on-chain muestran un detalle clave: hoy el valor promedio de compra de XRP está por encima del precio de mercado, lo que indica que el token se negocia más barato que el costo histórico asumido por los inversores.
Este indicador suele señalar cuando el token está en niveles bajos y puede ser un buen momento de entrada.
Apuesta a largo plazo
La compra masiva de XRP por parte de grandes inversores muestra una apuesta a largo plazo: mientras el mercado minorista se mantiene cauteloso, las ballenas aprovechan la caída de precios para acumular con la expectativa de una recuperación.
Por su parte, el CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, insiste en que la compañía mantiene una visión sólida sobre el futuro del token y su ecosistema.
Aunque no se refirió directamente a esta compra, su postura refuerza la narrativa de que XRP sigue siendo un activo con potencial a pesar de la volatilidad.