Bitcoin atraviesa un nuevo ciclo bajista, con una caída superior al 50% desde los máximos de octubre que lo llevó a rondar los u$s67.000, lejos de los u$s126.000 alcanzados apenas cuatro meses atrás. La gran incógnita es dónde se ubicará el piso de esta corrección y cuánto tiempo demandará recuperar el terreno perdido.

Los analistas coinciden en que no se trata de un ajuste rápido: los suelos suelen formarse a lo largo de varios meses y no en un único episodio de capitulación. Desde CryptoQuant señalaron que el mercado todavía no tocó fondo y que la magnitud del desplome, sumada a la cantidad de inversores con pérdidas, sugiere que el ciclo bajista aún tiene recorrido. 

En la misma línea, Standard Chartered anticipó más dificultades y un período de capitulación final para los precios de los activos digitales en los próximos meses. 

El banco británico también destacó factores externos que podrían prolongar la debilidad, como la menor demanda de ETF al contado y un contexto macroeconómico que difícilmente aporte alivio antes de mayo, cuando se produzca el cambio de conducción en la Reserva Federal.

La duración de los ciclos bajistas es clave para entender qué puede pasar. Según datos de London Stock Exchange Group (LSEG), desde 2013 el Bitcoin tardó en promedio 639 días -casi dos años- en recuperar sus máximos después de caer más de un 50%. Si el patrón se repitiera, el precio no volvería a los u$s126.000 hasta finales de 2027.

Los registros históricos muestran, sin embargo, que cada ciclo tuvo su propio ritmo. El primero, en 2013, duró apenas 200 días, mientras que el criptoinvierno iniciado ese mismo año se extendió cerca de 1.200. 

Bitcoin atraviesa momentos de incertidumbre y oscila en torno a los u$s65.000 por unidad

El desplome de 2018 también superó los 1.000 días, pero el de 2021 fue mucho más breve, con solo 150. El más reciente, en 2022, se ajustó casi exactamente al promedio de 639 días.

Aunque la media histórica sirve de referencia, cada ciclo bajista se comporta de manera distinta. Lo único claro es que el Bitcoin enfrenta un camino largo y lleno de incertidumbre antes de volver a sus récords.

Regulación y grandes jugadores: el cambio silencioso que podría redefinir el ciclo

A diferencia de otros retrocesos históricos, la baja actual ocurre en un contexto donde las criptomonedas dejaron de operar en un terreno difuso para avanzar hacia marcos normativos más claros.

Europa comenzó a implementar el reglamento MiCA, mientras que en Estados Unidos la aprobación de ETF de Bitcoin al contado marcó un antes y un después en la legitimación del activo frente a inversores tradicionales. Para algunos analistas, este giro podría estar cambiando la naturaleza misma de los ciclos cripto.

Ya no se trataría solo de euforia y correcciones abruptas, sino de un proceso de maduración que tiende a generar "pisos" de precio más altos que en el pasado.

La académica Eswar Prasad, autora de The Future of Money, sostiene que la regulación puede aportar estabilidad y confianza a largo plazo, un factor que empieza a pesar tanto como la innovación tecnológica dentro del ecosistema.

Históricamente, Bitcoin atravesó fases de suba explosiva seguidas por caídas profundas. Pero la creciente participación institucional podría estar amortiguando esas dinámicas extremas.

Datos de adopción global muestran que América Latina sigue entre las regiones con mayor uso relativo de criptomonedas, impulsada por inflación, controles cambiarios y la búsqueda de alternativas financieras fuera del sistema tradicional.

En Argentina, donde términos como "precio dólar cripto", "stablecoins" o "Bitcoin hoy" dominan las búsquedas en Google, la discusión excede la especulación: se vincula directamente con el resguardo de valor y la diversificación de ahorros.

María Fernanda Juppet, CEO de Notbank by CryptoMKT, asegura que el contexto actual marca una transición: "Durante años, el ecosistema se movió entre libertad e incertidumbre. Hoy, con reglas más claras y actores institucionales, las caídas empiezan a verse como parte de un mercado que madura, no necesariamente como señales de colapso".

El factor Argentina: volatilidad global y ¿oportunidad local?

Para el inversor argentino promedio, acostumbrado a convivir con inflación y restricciones cambiarias, los momentos de baja suelen abrir una pregunta práctica: ¿es ahora cuando conviene mirar el mercado?

Especialistas coinciden en que la volatilidad seguirá siendo parte del ADN cripto. Sin embargo, el ingreso de fondos institucionales, productos regulados y nuevas infraestructuras podría estar redefiniendo el comportamiento histórico del precio.

Esto no elimina los riesgos. Bitcoin continúa siendo un activo de alta variación y sin rendimientos garantizados. Pero el debate ya no pasa únicamente por si el mercado sobrevivirá, sino por cómo evolucionará dentro de un sistema financiero cada vez más integrado con la economía tradicional.

"Independientemente de cómo el mercado trate a Bitcoin, especialmente el institucional, esta cripto sigue ofreciendo una protección de valor inexpugnable, incorruptible e inconfiscable. Sus propiedades son las que le dan valor y el mercado es solo un punto de referencia. Por eso, quienes poseen bitcoins tienen una mentalidad a largo plazo", explica Fabiano Dias, International Business Developer de Bitwage, plataforma de cobros de honorarios en cripto.

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