ProShares presentó en Nueva York un nuevo fondo cotizado en bolsa (ETF) diseñado para convertirse en la primera herramienta financiera que cumple con los requisitos de la Ley GENIUS, aprobada en 2025.

El producto, denominado GENIUS Money Market ETF (IQMM), apunta a posicionarse como una opción segura para emisores de stablecoins que necesitan respaldar sus tokens con activos líquidos y de bajo riesgo. 

El ETF invierte exclusivamente en bonos del Tesoro de Estados Unidos con vencimientos de hasta 93 días. Según ProShares, esta estructura permite que los activos sean considerados reservas elegibles bajo la nueva normativa, que exige que las stablecoins estén respaldadas 1:1 por instrumentos fácilmente convertibles en efectivo.

El mercado de stablecoins ya supera los u$s200.000 millones y proyecta alcanzar los u$s300.000 millones en los próximos años

El lanzamiento del IQMM marca un hito en la convergencia entre las finanzas tradicionales y el ecosistema cripto. ProShares destacó que el fondo está pensado para emisores como Tether, Circle o Ripple, que necesitan respaldo seguro y transparente para sus stablecoins.

Michael Sapir, CEO de ProShares, explicó que el nuevo fondo adopta un enfoque más conservador en la gestión de liquidez que el requerido por los estándares tradicionales de los mercados monetarios, pero dentro del formato de un ETF. "La historia demuestra que los inversores se inclinan hacia vehículos que ofrecen transparencia, eficiencia y liquidez", precisó.

ProShares lanzó el primer ETF alineado con la Ley GENIUS en EE.UU., ligado a emisores de stablecoins

¿Cuántos dólares mueven hoy las stablecoins?

Las stablecoins movieron más de u$s35 billones en redes blockchain durante el último año, reflejando un crecimiento explosivo del ecosistema cripto, aunque de ese volumen solo el 1% representa los pagos en el mundo real.

Un informe conjunto de McKinsey y Artemis Analytics cuantificó esa brecha, al mostrar que enormes volúmenes on-chain conviven con una participación marginal en pagos comerciales, remesas y salarios.

El análisis estimó que apenas u$s380.000 millones de la actividad total correspondieron a pagos reales, como transferencias a proveedores, envío de remesas internacionales o financiación de nóminas empresariales en distintas regiones del mundo.

Esa cifra representa aproximadamente el 0,02% del volumen total de pagos globales, que McKinsey calculó en más de dos cuatrillones de dólares anuales, dominados todavía por sistemas bancarios tradicionales y redes de tarjetas consolidadas.

El estudio se publica en un contexto de competencia creciente por liderar los pagos con stablecoins, con gigantes como Visa y Stripe avanzando en estas plataformas, mientras empresas cripto como Circle y Tether impulsan sus tokens a escala global.

Estas compañías presentan a las stablecoins como alternativas más rápidas y económicas frente a las transferencias internacionales tradicionales, que suelen ser lentas, costosas y poco transparentes para empresas, freelancers y trabajadores que operan entre distintos países.

Sin embargo, el informe advierte que los titulares que comparan volúmenes de stablecoins con flujos de Visa o Mastercard omiten un factor clave para entender correctamente el verdadero alcance del fenómeno en la economía real.

La mayor parte del volumen registrado responde a comercio de criptomonedas, transferencias internas entre billeteras o funciones técnicas a nivel de protocolo, actividades que no impactan directamente en usuarios finales, señalaron los autores del estudio.

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