El orden mundial que dominó desde 1945 entró en crisis y los mercados ya descuentan un cambio de era.
La advertencia la lanzó Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, en medio de un clima de tensión geopolítica que quedó expuesto en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
"El orden mundial tal como ha existido durante décadas ya no existe", afirmó el canciller alemán Friedrich Merz.
En la misma línea, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseguró: "estamos en una nueva era geopolítica" porque "el viejo mundo se ha ido".
Dalio encuadra este momento dentro de su teoría del Gran Ciclo: "Estamos en la Etapa 6… en la que hay gran desorden… el poder hace el derecho y hay un choque de grandes potencias". Según su visión, cuando no hay un árbitro global efectivo, prevalece la fuerza.
El inversor advierte que antes de los conflictos armados suelen escalar las guerras económicas. "Antes de que haya una guerra con disparos suele haber una guerra económica", remarca. Identifica cinco frentes de confrontación: comercial, tecnológica, de capital, geopolítica y militar. Las primeras cuatro suelen anticipar la quinta.
La historia respalda esa secuencia. En los años treinta, el proteccionismo, las sanciones y los bloqueos financieros precedieron a la Segunda Guerra Mundial. En Alemania, entre 1933 y 1938, el desempleo cayó del 25% a casi cero y la bolsa avanzó cerca de 70% antes del conflicto abierto. En Estados Unidos, entre 1933 y 1936, el mercado accionario superó el 200% de retorno en un contexto de fuerte expansión fiscal y monetaria.
Dalio sostiene que "las depresiones deflacionarias son crisis de deuda causadas por no haber suficiente dinero en manos de los deudores para atender sus deudas". En ese escenario, la emisión y el endeudamiento sostienen inicialmente a los mercados, pero la escalada geopolítica altera luego las expectativas.
El mayor riesgo, advierte, surge cuando una potencia en ascenso desafía a otra en declive con capacidades militares similares. "El mayor riesgo de guerra militar es cuando ambas partes tienen 1) poderes militares que son aproximadamente comparables y 2) diferencias irreconciliables y existenciales".
Para los inversores, la clave es proteger el capital. Dalio señala que suele venderse deuda y comprarse oro "porque las guerras se financian con endeudamiento y emisión de dinero, lo que devalúa la deuda y el dinero".
El mensaje es directo: el orden posterior a 1945 se redefine y los mercados reaccionan antes que la política. En esa transición, el equilibrio entre competencia y negociación será determinante para evitar un conflicto mayor.