Ni siquiera los gigantes de Silicon Valley son intocables para Warren Buffett. En el último rebalanceo de su cartera en Berkshire Hathaway -valuada en unos u$s274.000 millones-, el inversor más observado del mundo ejecutó una maniobra clara: reducir la exposición en los grandes ganadores del ciclo tecnológico para refugiarse en activos más defensivos y generadores de flujo estable.

Este movimiento coincide con la rotación de cartera que los analistas locales vienen sugiriendo para este trimestre. Buffett parece estar preparándose para un escenario de mayor volatilidad, priorizando la liquidez y los negocios con demanda inelástica, es decir, aquellos que la gente sigue consumiendo sin importar el contexto económico.

Los recortes que sorprendieron: Apple, Amazon y la banca bajo la lupa

A pesar de ser su posición histórica más fuerte, Buffett decidió "podar" algunos de sus activos más valiosos:

La nueva apuesta y los sectores que resisten

La gran sorpresa del trimestre fue la apertura de una nueva posición en The New York Times ($NYT) por unos u$s352 millones.

Esta apuesta por los medios de comunicación se complementa con un refuerzo en sectores de la "vieja economía".

Cómo imitar la cartera de Buffett desde Argentina con CEDEAR

Para el inversor local, la buena noticia es que casi la totalidad de la estrategia de Buffett se puede replicar a través de CEDEAR, permitiendo dolarizar ahorros y seguir los pasos del "Oráculo" sin necesidad de una cuenta en el exterior.

Estos cuentan con las siguientes características:

Características de los Cedears

Para sumarlos a la cartera de inversiones, los pasos son sencillos: 

Cómo comprar Cedears (BYMA)

Para copiar el nuevo perfil defensivo de Berkshire Hathaway, se pueden considerar los siguientes activos:

En un mercado que juega en el límite de sus posibilidades, la rotación de cartera dejó de ser una opción táctica para convertirse en una necesidad.

Al igual que el inversor que diversifica sus ahorros para protegerse de la falta de liquidez, seguir la hoja de ruta de Buffett implica dejar de lado la euforia y empezar a valorar a las empresas que siguen generando caja y dividendos.

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