El banco central de China y otros nueve reguladores profundizaron la ofensiva contra las criptomonedas, prohibiendo las stablecoins vinculadas al yuan sin aprobación oficial y declarando ilegal gran parte de la tokenización financiera.

La medida conjunta refuerza las restricciones previas, niega el estatus monetario legal a los criptoactivos y advierte riesgos financieros, mientras Beijing busca preservar el control monetario, la estabilidad social y la seguridad económica nacional.

Nuevo endurecimiento regulatorio sobre criptomonedas

El aviso oficial encuadra a las monedas virtuales, las stablecoins y los activos tokenizados como fuentes de riesgo financiero sistémico, reafirmando que las criptomonedas no poseen estatus de moneda legal.

También sostiene que los servicios vinculados al trading, la emisión y la intermediación cripto constituyen una actividad financiera ilegal, salvo que cuenten con una aprobación explícita de las autoridades competentes.

Según una traducción del documento, las actividades especulativas con monedas virtuales y tokenización han estado "interrumpiendo el orden económico y financiero y poniendo en peligro la seguridad patrimonial de las personas".

Con el objetivo de preservar "la seguridad nacional y la estabilidad social", los reguladores reiteraron que las monedas virtuales "no deben y no pueden ser utilizadas como moneda para circular en el mercado".

El texto agrega que "las actividades comerciales relacionadas con monedas virtuales constituyen actividades financieras ilegales", reforzando una postura ya sostenida en normativas anteriores.

Asimismo, los servicios de exchange, trading, emisión de tokens y productos financieros cripto están "estrictamente prohibidos en todos los ámbitos y serán prohibidos resueltamente según la ley".

En ese marco, también quedó expresamente vetada cualquier emisión no aprobada, incluso desde el extranjero, de stablecoins vinculadas al yuan.

Cómo China define la tokenización financiera

De manera complementaria, el aviso define la tokenización de activos del mundo real como el uso de tecnologías criptográficas y de registro distribuido para convertir activos o derechos de ingresos en tokens.

Las autoridades chinas aclararon que estas actividades, junto con los servicios técnicos o de intermediación asociados, deben considerarse ilegales si no cuentan con aprobación explícita.

Además, subrayaron que solo podrán desarrollarse dentro de infraestructuras financieras designadas y bajo supervisión directa del Estado.

El yuan digital y el control monetario estatal

El nuevo aviso llega en un contexto de renovada represión sobre el trading especulativo, luego de que China advirtiera sobre el crecimiento de plataformas offshore y tokens que atraían participación doméstica.

Las prohibiciones buscan proteger el yuan digital frente a "la competencia privada offshore que podría facilitar la fuga de capitales y socavar la soberanía monetaria", explicó Jamie Green, COO de Superset.

Según el ejecutivo, "al exigir aprobación previa para cualquier token vinculado al yuan, Beijing está asegurándose de que el Estado siga siendo el guardián de la huella del yuan digital a nivel global".

Green describió el enfoque regulatorio como un ejemplo de "cercamiento regulatorio", donde una autoridad estatal toma "una industria naciente" y la obliga "a entrar en una botella aprobada por el estado".

La reclasificación de la tokenización RWA como "actividad financiera ilegal" obliga a las empresas chinas a abandonar proyectos descentralizados o migrarlos a infraestructura estatal.

Ese proceso implica, según el análisis, trasladar iniciativas a sistemas con permisos y monitoreo directo dentro del continente chino.

En ese sentido, los reguladores ya habían ordenado a brokers e instituciones suspender tokenizaciones ligadas a Hong Kong por preocupaciones normativas.

Incluso planes de grandes tecnológicas para desarrollar stablecoins conectadas a China fueron pausados tras directrices que limitaron la participación privada en emisiones vinculadas al yuan.

Te puede interesar