En un hito para la política económica y comercial del país, Argentina y Estados Unidos oficializaron el pasado jueves 5 de enero, un Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos, tras meses de negociaciones que marcaron un giro histórico en la inserción internacional del país.

El pacto, confirmado por representantes de ambos gobiernos, busca profundizar el intercambio comercial, atraer inversiones y modernizar las reglas de juego, en un momento en que la Argentina impulsa una agenda de apertura económica después de décadas de protección de mercados.

Un marco estratégico para el comercio y la inversión

El acuerdo establece una hoja de ruta para consolidar una alianza estratégica de largo plazo con Estados Unidos, equiparando condiciones de acceso recíproco a productos y servicios, y promoviendo mecanismos de cooperación en sectores clave.

Según fuentes oficiales, se trata del primer instrumento integral de estas características firmado por un país sudamericano con Estados Unidos, combinando compromisos comerciales con capítulos específicos sobre inversiones y regulación.

Los principales puntos del acuerdo

Entre los aspectos más relevantes del entendimiento bilateral se destacan:

Argentina concederá preferencias arancelarias a una amplia gama de productos estadounidenses, incluyendo medicamentos, químicos, maquinaria, tecnología, dispositivos médicos, vehículos y productos agrícolas, mientras que Estados Unidos eliminará aranceles sobre 1.675 productos argentinos, con el objetivo de recuperar exportaciones por más de u$s1.000 millones.

En esta línea, Washington concederá una cuota histórica de 100.000 toneladas anuales de carne bovina con acceso preferencial al mercado estadounidense, junto con 80.000 toneladas adicionales ya previstas para 2026, lo que podría traducirse en más u$s800 millones adicionales en exportaciones para el país.

Por otro lado, Argentina se comprometió a desmantelar trabas al comercio, como licencias de importación y formalidades consulares, y eliminar gradualmente impuestos estadísticos a productos estadounidenses.

El pacto contempla la aceptación de estándares de seguridad y emisiones estadounidenses o internacionales para productos importados, lo que facilitará la entrada de vehículos y dispositivos médicos, entre otros bienes.

Entre los compromisos asumidos figuran medidas para combatir la piratería y reforzar el régimen de propiedad intelectual, con foco en la innovación y la protección de marcas y patentes.

El acuerdo incorpora disposiciones que facilitan el comercio digital y promueven un marco favorable para startups, fintechs y empresas tecnológicas, reconociendo la transferencia internacional de datos sin obstáculos regulatorios.

Tras la firma, el Ejecutivo confirmó que enviará el texto del acuerdo al Congreso Nacional para su ratificación, en un trámite que promete un intenso debate político y económico en las próximas semanas.

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