Bitcoin (BTC) atraviesa una fase correctiva que volvió a encender las alertas del mercado. Tras marcar máximos históricos en el último tramo de 2025, la principal criptomoneda retrocedió hasta la zona de u$s84.000, un nivel que funciona hoy como referencia psicológica y técnica.

Lejos de responder a un único detonante, la caída combina factores macroeconómicos, señales técnicas, métricas on-chain y dinámicas de muy corto plazo que se intensificaron en las últimas horas. Y empujaron a pérdidas de hasta el 7% en el resto del panel cripto.

Por qué está bajando Bitcoin

El telón de fondo sigue siendo determinante. Bitcoin se mueve cada vez más alineado con los activos de riesgo globales y, en ese marco, el mercado recalibró expectativas.

La principal presión proviene de la política monetaria internacional. En Estados Unidos, la Reserva Federal volvió a reforzar un mensaje de cautela respecto a los recortes de tasas, lo que redujo el apetito por activos volátiles. A esto se sumó una rotación defensiva: mientras BTC corregía, el oro y los bonos de corto plazo mostraron flujos positivos, una señal clara de búsqueda de refugio.

Este cambio de humor impacta de lleno en BTC, que aún no logra consolidarse como activo desacoplado del ciclo financiero tradicional. En el muy corto plazo, el mercado dejó señales claras de fragilidad:

En síntesis, el mercado no solo cayó: se limpió de posiciones especulativas, algo habitual en fases correctivas. Sin embargo, arrastró a todo el panel de activos virtuales: 

De esta forma, el mercado total de monedas digitales decreció 5,20% en las últimas 24 horas. Bitcoin lidera con un 58,65% de dominancia, seguido por Ethereum con el 11,87%. Las otras monedas digitales agruparon el 29,47% restante.

Precio de Bitcoin: qué dice el análisis técnico

Desde el análisis técnico, la estructura se deterioró de forma progresiva. Bitcoin perdió con volumen el soporte de u$s90.000, que había funcionado como zona de consolidación durante varias semanas.

Las medias móviles de corto plazo (20 y 50 días) quedaron por debajo de las de largo plazo, consolidando un sesgo bajista. El RSI diario se movió en zona de sobreventa relativa, lo que históricamente no garantiza rebotes inmediatos, pero sí indica agotamiento vendedor en el corto plazo.

En este contexto, el rango u$s85.000–u$s80.000 aparece como la principal zona técnica a defender. Una ruptura clara por debajo de ese nivel abriría la puerta a correcciones más profundas.

Otro factor relevante es el comportamiento de los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado. En las últimas semanas, los fondos registrados mostraron salidas netas de capital, lo que quitó un soporte clave al precio.

En las últimas 24 horas, los flujos fueron mayormente neutros o levemente negativos, una señal de que el capital institucional no está entrando a comprar la caída, al menos por ahora.

Precio de Bitcoin: qué dice el análisis on-chain

Las métricas on-chain aportan otra capa de análisis, especialmente útil para distinguir ruido de señales estructurales. En las últimas semanas –y reforzado en las últimas horas– se observan varios patrones relevantes:

En conjunto, el panorama on-chain describe un mercado en ajuste, con presión vendedora táctica pero sin señales de colapso sistémico.

Precio de Bitcoin: qué dicen los analistas internacionales

Las proyecciones entre los principales analistas internacionales siguen divididas:

Entre quienes ven que Bitcoin está corriendo, se destacan Tom Lee, analista de Fundstrat y CEO de Bitmine, quien cree que puede llegar hasta u$s70.000 antes de retomar una tendencia alcista. El panorama es compartido por la firma de análisis CryptoQuant.

Por su parte, el análisis técnico de Aksel Kibar, de Chartered Market Technician, señala que el precio podría oscilar entre las bandas de 85.000 a 90.000 dólares antes de decidir dirección clara, con soporte crítico alrededor de u$s76 000. El analista Michaël van de Poppe también  afirma que la divisa se moverá entre esos topes.

Así, esta caída de Bitcoin a u$s85.000 se explica por una convergencia de factores: presión macro, pérdida de soportes técnicos, liquidaciones apalancadas y señales on-chain de distribución de corto plazo. Las métricas de las últimas 12 horas confirman un mercado frágil, pero también más "limpio" tras el ajuste.

La clave, hacia adelante, será observar si aparece demanda real –spot e institucional– en esta zona. Si eso ocurre, el mercado podría estabilizarse. Si no, la corrección aún podría no haber terminado.

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