El Salvador ya supera los 7.500 Bitcoin en reservas estatales y consolida una de las mayores tenencias oficiales del mundo.
Según datos actualizados al 21 de enero de 2026, el gobierno acumula 7.539 BTC, con un valor estimado de u$s678,78 millones, informó Infobae.
El crecimiento se concentró en 2025, cuando el Estado incorporó 1.513,6 Bitcoin, lo que representó un aumento interanual del 25%.
La suba se dio incluso con un mercado en baja: Bitcoin cerró el año con una caída del 6%, cerca de los u$s88.000, lejos del máximo histórico de u$s126.251 registrado en octubre de 2025.
Las compras continuaron en 2026. En la última semana, el gobierno informó la adquisición de 8 Bitcoin, y en los últimos 30 días sumó 31 más.
A fines de 2024, las reservas eran de 6.003,7 BTC, valuadas en u$s561,23 millones. Un año después, el stock superó los u$s658 millones, con una suba del 17% en términos de valor, pese a la volatilidad.
La acumulación de Bitcoin es uno de los ejes del modelo económico impulsado por Nayib Bukele desde 2021, cuando El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en adoptar a Bitcoin como moneda de curso legal. Sin embargo, la adopción social fue limitada: más del 90% de la población manifestó su rechazo a usar Bitcoin en la vida cotidiana, según datos oficiales.
El escenario cambió con el acuerdo de u$s1.400 millones firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Como parte de ese entendimiento, el país retiró a Bitcoin la categoría de moneda de curso legal y limitó formalmente la intervención del Estado en su circulación.
El FMI también prohibió el uso de fondos públicos para comprar criptomonedas. Aun así, los registros oficiales muestran que El Salvador continuó sumando BTC a sus reservas, lo que mantiene abierta la discusión sobre el alcance real de esas restricciones.
En paralelo, avanzan las negociaciones para la venta de la billetera estatal Chivo Wallet, creada para facilitar el uso de Bitcoin en la población. En diciembre de 2025, el FMI confirmó progresos en ese proceso y reforzó su pedido de mayor transparencia, controles sobre los recursos públicos y reducción de riesgos vinculados a los activos digitales.
Mientras tanto, El Salvador sostiene una estrategia cripto activa: más reservas de Bitcoin, menor rol formal del BTC como moneda legal y un modelo económico que sigue marcando agenda en la economía global.