Ark Invest, la firma liderada por Cathie Wood, publicó una de sus proyecciones más ambiciosas para el mercado cripto hacia el final de la década, anticipando un crecimiento exponencial impulsado por bitcoin, contratos inteligentes y tokenización.
En su informe Big Ideas 2026, difundido el miércoles, Ark sostiene que los activos digitales podrían alcanzar una capitalización total de u$s28 billones en 2030, desde los aproximadamente u$s3,13 billones actuales.
La estimación se apoya en dos grandes categorías definidas por la firma: redes de contratos inteligentes y "monedas digitales puras", consideradas reservas de valor, medios de intercambio y unidades de cuenta en blockchains públicas.
Bitcoin como eje central del crecimiento cripto
Según Ark Invest, el mercado cripto "podría crecer a una tasa anual de 61% hasta alcanzar los u$s28 billones en 2030", impulsado principalmente por la consolidación de Bitcoin y las principales redes de contratos inteligentes.
Dentro de ese escenario, la firma considera que Bitcoin ocupará una posición dominante en términos de capitalización. "Creemos que Bitcoin podría representar el 70% del mercado", afirmó Ark en el informe.
Con esa participación, la capitalización de mercado de Bitcoin crecería a una tasa anual compuesta cercana al 63% durante los próximos cinco años, pasando de casi u$s2 billones a u$s16 billones.
El informe también sostiene que Bitcoin está comenzando a comportarse cada vez más como un activo refugio, mostrando menor volatilidad y caídas menos pronunciadas durante 2025 frente a ciclos históricos previos.
Ark comparó el desempeño reciente de Bitcoin con ventanas de cinco años, tres años, un año y tres meses, concluyendo que las correcciones fueron significativamente menos profundas que en períodos anteriores.
La propiedad institucional es un componente clave de esta tesis, impulsada por el crecimiento de los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos y la acumulación sostenida por empresas públicas.
Según los datos citados, los ETF y las compañías cotizantes controlaban alrededor del 12% del suministro total de Bitcoin, frente al 8,7%, tras un aumento anual del 19,7% durante 2025.
El rol de los contratos inteligentes en la expansión del ecosistema
En cuanto a las redes de contratos inteligentes, Ark proyectó que este segmento podría alcanzar una capitalización cercana a u$s6 billones para 2030, con una tasa de crecimiento anual estimada del 54%.
Ese crecimiento estaría respaldado por ingresos anualizados de aproximadamente u$s192.000 millones, generados por las redes subyacentes, con una tasa promedio de retención del valor del 0,75%.
La firma anticipa que solo dos o tres plataformas de Capa 1 concentrarán la mayor parte del valor, con valoraciones impulsadas más por primas monetarias que por flujos de caja descontados tradicionales.
Dentro de ese universo, Ark mantiene a Ethereum como la red líder en actividad en cadena, señalando que los activos alojados en su blockchain ya superan los u$s400.000 millones.
Tokenización, memecoins y los próximos vectores de crecimiento
Ark indicó que, salvo excepciones puntuales, las memecoins representan una porción reducida del valor total en la mayoría de las blockchains, ubicándose en torno al 3% o menos del capital.
Solana aparece como la principal excepción, donde las memecoins concentran alrededor del 21% de los activos, reflejando una dinámica de uso distinta frente a otras redes relevantes.
Más allá de ese fenómeno, la firma identificó a la tokenización de activos del mundo real como uno de los vectores de crecimiento más relevantes del ecosistema cripto durante la próxima década.
Según el informe, los activos tokenizados podrían expandirse desde u$s19.000 millones actuales hasta u$s11 billones para 2030, incluso bajo supuestos conservadores de adopción institucional.
Ese volumen seguiría representando apenas el 1,38% del total de activos financieros globales, lo que sugiere un amplio margen de expansión estructural para la tokenización en escenarios alcistas.
Actualmente, la deuda soberana lidera la tokenización, aunque Ark espera que depósitos bancarios y acciones públicas globales migren progresivamente hacia infraestructura blockchain regulada y de grado institucional.