El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ratificó en Davos que el presidente Donald Trump quiere consolidar al país como líder mundial en innovación de criptomonedas.

Durante la reunión anual del Foro Económico Mundial, el funcionario destacó que la administración trabaja en un marco regulatorio competitivo que fomente la creatividad y el desarrollo tecnológico.

"Queremos ser el mejor régimen regulatorio para activos digitales y creatividad para impulsar la innovación", explicó Bessent, y destacó la intención de atraer empresas y proyectos del ecosistema cripto hacia territorio estadounidense.

El secretario recordó que Trump firmó en marzo de 2025 una orden ejecutiva para crear una reserva estratégica de Bitcoin, con fondos provenientes de decomisos judiciales.

La medida establece que esos activos no podrán venderse y pone fin a las históricas subastas de cripto incautado, con el objetivo de conservar el BTC como recurso de largo plazo dentro de la política pública.

Además, Bessent añadió que la estrategia apunta a expandir esa reserva mediante mecanismos "neutrales para el presupuesto", evitando impactos fiscales directos. "Primero que hay que dejar de vender, lo cual ya hicimos, y luego podemos añadir los activos y decomisos de activos", explicó.

Washington busca reglas claras para las criptomonedas, pero enfrenta obstáculos

El secretario del Tesoro se refirió a los avances legislativos en Washington para regular al ecosistema de manera integral. En ese sentido, destacó las intenciones de Trump de atraer "activos digitales e innovación" bajo un marco claro.

Sin embargo, el proceso enfrenta fricciones. La semana pasada, el Comité Bancario del Senado decidió posponer una audiencia clave destinada a avanzar en la discusión de la ley de estructura del mercado cripto.

El motivo principal fueron las diferencias internas sobre cómo regular las stablecoins con recompensa, un punto que divide a legisladores y actores del sector.

Al mismo tiempo, Coinbase retiró su respaldo al proyecto, lo que sumó presión política y expuso las tensiones dentro del ecosistema.

La salida de uno de los exchanges más influyentes reflejó la falta de consenso sobre el alcance de la regulación y dejó en evidencia que, aun con señales favorables desde el Poder Ejecutivo, el debate legislativo enfrenta obstáculos significativos.

Te puede interesar