Brian Armstrong, CEO de Coinbase, llegará al Foro Económico Mundial de Davos 2026 con tres objetivos centrales: impulsar la adopción de criptomonedas, avanzar en reglas de mercado junto a los bancos y promover la tokenización para ampliar el acceso a las inversiones.
En la previa del encuentro en Suiza, Armstrong explicó que buscará dialogar con líderes mundiales sobre libertad económica y el rol de cripto en la modernización del sistema financiero.
"Estoy hablando con diferentes líderes mundiales sobre libertad económica y cómo cripto puede actualizar su sistema financiero", afirmó en un video publicado en X.
El WEF 2026 se desarrolla bajo el lema "Un espíritu de diálogo", un contexto que Armstrong considera clave para consolidar la adopción cripto como un cambio estructural y no como una tendencia pasajera.
El CEO de Coinbase recordó su paso por Davos 2025, donde criptomonedas e inteligencia artificial concentraron la agenda.
En ese marco, se debatieron los planes cripto vinculados a la administración de Donald Trump, incluida la Reserva Estratégica de Bitcoin, que se oficializó en marzo de 2025 mediante una orden ejecutiva.
Durante un panel en ese foro, Armstrong definió el escenario actual como el "amanecer de un nuevo día" para la industria cripto. "Los últimos cuatro años realmente sentimos que estábamos siendo atacados por esta administración", sostuvo.
Armstrong también se refirió al contexto del mercado y señaló que Bitcoin alcanzó un máximo histórico de más de u$s$126.198 en octubre de 2025, aunque luego registró una corrección. Desde noviembre, el precio no volvió a superar los u$s$100.000, en un escenario marcado por la volatilidad.
El segundo eje de su agenda en Davos estará centrado en la regulación. Armstrong buscará avanzar en legislación de estructura de mercado y reunirse con CEO de bancos para construir normas que funcionen para ambos sectores.
"Vamos a seguir trabajando en la legislación de estructura de mercado y reunirnos con algunos CEO de bancos para ver cómo podemos hacer esto un ganar-ganar", explicó.
Ese debate se da mientras crece el uso global de stablecoins y distintos países aceleran definiciones regulatorias. En Estados Unidos avanzan el GENIUS Act y el CLARITY Act, mientras que Hong Kong ya cuenta con su Stablecoin Ordinance.
Desde Coinbase, el mensaje es que las stablecoins deben ser vistas como una oportunidad compartida. "Las stablecoins deberían ser una oportunidad tanto para bancos como para compañías cripto, siempre y cuando todos seamos tratados con igualdad de condiciones", afirmó.
Por último, Armstrong destacó la tokenización como una herramienta clave para democratizar el acceso a los mercados de capital.
Según sus estimaciones, cerca de 4.000 millones de adultos en el mundo no tienen acceso a servicios de corretaje ni a inversiones de calidad.
"No tienen acceso a ningún tipo de inversiones de alta calidad", afirmó, y remarcó que ese acceso sigue siendo el principal "motor de creación de riqueza".