El precio de Bitcoin vuelve a instalar una pregunta incómoda en el mercado. Tras un rebote cercano al 20% desde los mínimos de noviembre y por encima de los u$s90.000, la criptomoneda líder se mueve en una zona que combina expectativa alcista y señales técnicas que invitan a la prudencia.
El nivel de u$s100.000 aparece otra vez en el radar, aunque los analistas advierten que el recorrido hasta allí no garantiza una tendencia sólida.
Según datos de CryptoQuant, el comportamiento actual del precio guarda similitudes con el rebote que el activo mostró durante el mercado bajista de 2022.
En ambos casos, el impulso pierde fuerza al acercarse a la media móvil de 365 días (el precio promedio de Bitcoin durante el último año), una referencia clave para definir el sesgo de largo plazo.
Bitcoin: el nivel que define la tendencia
Bitcoin se mantiene por debajo de su media móvil anual, hoy ubicada cerca de u$s101.000. Para el análisis onchain, ese dato no resulta menor. En ciclos anteriores, cada intento de recuperación sin lograr consolidar por encima de ese umbral terminó en nuevos retrocesos.
CryptoQuant remarcó que el precio subió más de 20% desde los mínimos de noviembre, pero ese movimiento todavía encaja dentro de la definición clásica de un repunte dentro de un mercado bajista. En 2022, una dinámica similar derivó en un rechazo técnico y una corrección posterior.
Iván Bolé, analista financiero, pone el foco en esa misma lectura. "Habrá que ver si es un rally dentro de un mercado bajista, justamente análogo al del 2022, o un repunte genuino".
En cuanto a lo que necesita Bitcoin para volver a entusiasmar, el consenso entre analistas es claro. "Para que la suba gane credibilidad, Bitcoin debe superar zonas de resistencia con señales concretas", sentencia a iProUP el analista Fermín Aguirre. El experto cree que "no alcanza con tocar un nivel psicológico".
"Para ser un repunte genuino, el precio de Bitcoin tendrá que superar u$s107.500 con credenciales: volumen comprador estable, patrón alcista y retorno del entusiasmo", precisa Bolé.
Ese rango no aparece como un objetivo inmediato. Incluso dentro de una visión bajista, varios modelos ya contemplaban un rebote hacia la zona de u$s100.000 durante el verano del hemisferio norte, sin que eso implique un cambio estructural de tendencia.
"Un retorno a esos niveles de resistencia, entre u$s107.000 y u$s112.000, hoy parece bastante más lejano y condicional", puntualiza Bolé.
Bitcoin: qué dice el análisis técnico
En marcos temporales más cortos, el panorama suma matices. En gráficos de cuatro horas, se observa una divergencia bajista entre el RSI y el precio. Mientras Bitcoin avanzó desde u$s94.700 hasta u$s97.900 en apenas diez días, el indicador de fuerza relativa marcó picos descendentes.
Una divergencia bajista ocurre cuando el precio y la "fuerza" del mercado dejan de caminar de la mano. Hay que imaginarlo con la figura de un auto subiendo un camino elevado: el vehículo sigue avanzando y llega un poco más alto: el precio sube de u$s94.700 a u$s97.900.
Pero al mirar el tablero, ves que el motor está perdiendo revoluciones o se está quedando sin nafta (eso es el RSI marcando picos más bajos).
En el análisis técnico, esto es una señal de alerta roja porque indica que la subida no tiene "combustible" real detrás. Es decir, hay menos compradores impulsando el movimiento. Esa contradicción suele anticipar que la tendencia se está agotando y que pronto podría venir una caída o una corrección.
Cuando el RSI (que es ese termómetro de "fuerza" que mide si la gente está comprando o vendiendo con desesperación) entra en la zona de sobrecompra, generalmente por encima del nivel de 70, significa que el precio subió demasiado rápido en muy poco tiempo.
"Eso sube las probabilidades de que el precio registre una caída para resolver la divergencia y que ambos vuelvan a alinearse", advierte Bolé.
En gráficos de una hora, el mercado muestra indecisión y lateralización. El volumen pierde intensidad y los movimientos bruscos se repiten en ambas direcciones, una dinámica que suele anticipar fases de ajuste.
"Veníamos diciendo cómo liquidan para arriba y para abajo, con movimientos bruscos de u$s2.000 o u$s3.000. Y no veo que eso se haya terminado", sentencia el experto.
Otro dato que sigue de cerca el mercado es el aumento de entradas de BTC a exchanges. CryptoQuant registró un promedio semanal de 39.000 BTC enviados a plataformas de trading, el nivel más alto desde fines de noviembre. Históricamente, ese comportamiento suele anticipar mayor presión vendedora.
El contexto no invalida la posibilidad de un nuevo impulso, pero sí eleva el umbral de confirmación. Para los alcistas, el desafío pasa por sostener estructuras técnicas sin perder soportes clave, en un escenario donde la confianza todavía no regresa por completo.
"El siguiente movimiento puede ser un retroceso, juntando fuerza, pero para dar un coletazo", detalla Bolé, quien no descarta una corrección hacia zonas de u$s92.250 o incluso u$s90.700, niveles donde se gestó el último rally semanal.
Bitcoin sigue en juego. El precio se mueve cerca de un punto de inflexión y el mercado observa cada vela con atención. La esperanza de una reanudación alcista existe, pero el camino hacia una tendencia firme todavía exige pruebas que el gráfico, por ahora, no termina de ofrecer.