BlackRock volvió a romper su propio récord. La mayor gestora de activos del mundo cerró 2025 con u$s14 billones bajo administración, impulsada por el fuerte crecimiento de los ETFs y su expansión en mercados privados.

El salto se explicó por un cierre de año excepcional. Solo en el cuarto trimestre, la firma captó u$s342.000 millones de efectivo de clientes, muy por encima de los u$s232.000 millones que esperaba el mercado.

El principal motor fueron los fondos cotizados en bolsa. Entre octubre y diciembre, los ETFs sumaron u$s181.000 millones en entradas netas, lo que elevó el total administrado en estos instrumentos a u$s5,5 billones. En todo 2025, la recaudación total alcanzó u$s698.000 millones, un máximo histórico para la compañía.

Los resultados financieros acompañaron el crecimiento. En el cuarto trimestre, la ganancia ajustada por acción subió 10%, hasta u$s13,16, por encima de lo que anticipaban los analistas. Los ingresos crecieron 23% interanual y se ubicaron en u$s7.000 millones, en un contexto de expansión sostenida del negocio.

Parte del desempeño se explicó por acuerdos estratégicos recientes. Entre ellos, se destacó la decisión de Citigroup de externalizar la gestión de cerca de u$s80.000 millones correspondientes a clientes de alto patrimonio, uno de los contratos más relevantes del sector.

"En todo el mundo, los clientes buscan una mayor rentabilidad en BlackRock. Nuestra cartera de negocios se amplió en productos y regiones, con presencia en mercados públicos y privados, tecnología y datos", señaló Larry Fink, CEO de la compañía.

Más allá de los ETFs, la firma también avanzó con fuerza en activos alternativos. Durante el trimestre incorporó u$s15.600 millones en activos líquidos y privados, mientras los gastos operativos subieron a u$s5.300 millones, en línea con su estrategia de expansión.

El foco ahora está puesto en el largo plazo. BlackRock acelera su transformación y busca dejar de ser solo un gigante de acciones y bonos para consolidarse como un actor central en crédito privado, infraestructura y datos.

En ese camino, destinó cerca de u$s28.000 millones a adquisiciones clave como Global Infrastructure Partners, HPS Investment Partners y Preqin.

Con esta hoja de ruta, la compañía apunta a captar una porción cada vez mayor del ahorro global, tanto de grandes fondos institucionales como de inversores minoristas de alto patrimonio, y reafirma su rol como uno de los principales jugadores del sistema financiero internacional.

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