Argentina se prepara para un hito financiero en 2026: el regreso a los mercados internacionales de deuda. Según un informe estratégico de Morgan Stanley, el país saldría al mercado durante el segundo trimestre del año para cubrir los vencimientos de u$s15.600 millones previstos para este ciclo.
El banco estadounidense prevé la emisión de un eurobono con un plazo de entre 7 y 12 años y un rendimiento que se ubicaría ligeramente por encima del 10%.
El escenario base que maneja Wall Street sugiere que la emisión mínima será de u$s3.000 millones, monto necesario para cubrir los pagos de capital e intereses de julio.
"Aún restan pagos importantes y el acceso al mercado es el camino para eliminar la dependencia actual", señala el informe.
Esta proyección contrasta con el objetivo del ministro Luis Caputo de reducir la subordinación a los mercados externos, aunque el banco lo ve como una transición necesaria.
El bono "favorito" para los inversores
Para el ahorrista que busca posicionarse ante esta normalización financiera, Morgan Stanley fue contundente al elegir su activo predilecto dentro de la curva argentina.
El banco recomienda el tramo largo, con especial énfasis en el Global 2038 (GD38). Según el análisis, el tramo corto ya está "bien valorado" y el GD38 ofrece hoy la mejor relación riesgo/recompensa para capturar la compresión de tasas.
Además, el informe destaca que el nuevo eurobono ideal tendría vencimiento en 2036, un año donde la carga de pagos existentes es menor, facilitando la sostenibilidad.
Para los perfiles más agresivos, el banco sigue viendo valor en los warrants ligados al PBI, argumentando que el acceso al mercado internacional debería ser un catalizador favorable para estos instrumentos legales