Francia puso en marcha la etapa más dura de la ley MiCA y advirtió que 90 empresas cripto deberán dejar de operar si no obtienen licencia antes del 30 de junio.

La medida apunta a compañías que siguen activas en el país sin autorización formal bajo el reglamento europeo de criptoactivos.

La Autoridad para los Mercados Financieros (AMF) confirmó que, a partir de julio, operar sin licencia MiCA será incompatible con la normativa vigente. Las firmas que no regularicen su situación deberán cerrar sus operaciones en territorio francés.

Según datos difundidos por Reuters, cerca del 40% de las empresas identificadas ya avisó que no solicitará la licencia, mientras que otro 30% tiene trámites en curso.

El resto no respondió a los contactos del regulador, un punto que encendió alarmas en el organismo.

Stephane Pontoizeau, director ejecutivo de la supervisión de intermediarios e infraestructuras de mercado de la AMF, explicó que las compañías fueron notificadas formalmente en noviembre sobre el fin del período transitorio y las consecuencias de seguir operando sin autorización.

El endurecimiento del control contrasta con los casos de empresas que sí lograron adaptarse. Desde que MiCA entró plenamente en vigor a fines de 2024, la AMF otorgó licencias a un número limitado de firmas, entre ellas CoinShares, autorizada en julio de 2025, y la app suiza de Bitcoin Relai, habilitada en octubre.

Qué advirtió la autoridad europea sobre las empresas sin licencia MiCA

La presión regulatoria no es solo francesa. En diciembre, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), con sede en París, advirtió que las empresas cripto que no cuenten con autorización deberán implementar planes de cierre ordenado una vez finalizado el período transitorio.

En un comunicado, ESMA subrayó la necesidad de evitar interrupciones abruptas que puedan afectar a clientes y mercados.

La autoridad europea enfatizó que el cumplimiento no se limita a obtener licencias, sino también a gestionar adecuadamente la salida de quienes no lo hagan.

En paralelo, la Comisión Europea propuso reforzar el rol de ESMA con una supervisión centralizada del sector cripto en toda la Unión.

La iniciativa abrió un debate entre los Estados miembros, que discuten cómo equilibrar control, innovación y competitividad mientras MiCA empieza a aplicarse de forma estricta.

La propuesta busca establecer un marco más uniforme en toda la Unión Europea, mientras los países evalúan cómo mantener la innovación sin sacrificar el control regulatorio que exige la nueva normativa de criptoactivos.

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