El furor por XRP no se detiene. Tras posicionarse como una de las criptomonedas más demandadas y demostrar una resiliencia única en el mercado, muchos ahorristas argentinos se preguntan cómo pasar de la información a la acción.
En un contexto donde este activo ya ocupa el cuarto lugar en las billeteras locales, entender el proceso de compra es vital para no quedar fuera del que los analistas llaman "el rival de Bitcoin".
A diferencia de otros activos, XRP destaca por su velocidad y bajísimos costos de transacción, lo que lo vuelve ideal para quienes buscan diversificar más allá de las stablecoins.
En esta guía práctica de iProUP, repasamos los pasos necesarios para adquirir el token de Ripple en Argentina de forma segura, legal y aprovechando las mejores cotizaciones de 2026.
Paso 1: Elegir el exchange o plataforma
El primer paso es contar con una cuenta en un exchange que opere en el país. En Argentina, las opciones más sólidas y con mayor liquidez de XRP son:
- Bitso: Es uno de los principales impulsores de XRP en la región, utilizándolo incluso para remesas.
- Ripio: Permite la compra directa con pesos y ofrece custodia local.
- Lemon o Buenbit: Ideales para quienes buscan una interfaz simple desde el celular.
Paso 2: Cargar fondos y operar
Una vez creada y validada la cuenta (proceso KYC), el usuario puede transferir pesos desde cualquier banco o billetera virtual (Mercado Pago, Personal Pay, etc.) vía CVU o CBU.
Con los pesos en la plataforma, existen dos caminos:
- Compra directa: Cambiar pesos por XRP al precio de mercado (la opción más rápida para principiantes).
- Vía Stablecoins: Comprar primero USDT y luego intercambiarlo por XRP, lo que a veces permite acceder a una cotización más técnica en el mercado "crypto-to-crypto".
Paso 3: Almacenamiento y Seguridad
Para quienes buscan "holdear" a largo plazo, los expertos recomiendan no dejar saldos grandes en los exchanges.
"Los saldos en plataformas están en mínimos históricos porque el usuario está migrando a la custodia personal", señalan los analistas.
El uso de billeteras frías (cold wallets) o aplicaciones de autocustodia es el paso final para quienes ven en XRP un activo estructural para su jubilación o ahorro de largo aliento.