Los principales bancos centrales del mundo salieron a respaldar a Jerome Powell en medio del conflicto con Donald Trump, una disputa que volvió a poner bajo presión la independencia de la política monetaria en Estados Unidos.
El respaldo llegó tras la apertura de una investigación criminal contra Powell por su testimonio ante el Senado sobre las renovaciones de los edificios de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Trump acusa al titular de la Fed de actuar contra los intereses de la Casa Blanca luego de rechazar nuevos recortes de tasas.
La respuesta internacional fue inmediata. En un comunicado conjunto, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y otras nueve instituciones afirmaron: "Nos solidarizamos plenamente con el Sistema de la Reserva Federal y su presidente Jerome H. Powell".
"La independencia de los bancos centrales es una piedra angular de la estabilidad de precios, financiera y económica en interés de los ciudadanos a los que servimos", agregaron, en una advertencia directa contra cualquier intento de presión política.
El documento fue firmado también por los bancos centrales de Suecia, Dinamarca, Suiza, Australia, Canadá, Corea del Sur y Brasil, además del Banco de Pagos Internacionales.
Qué dijeron los expresidentes de la Fed sobre la disputa entre Trump y Powell
Dentro de Estados Unidos, el respaldo a Powell también fue fuerte. Los expresidentes de la Fed Janet Yellen, Ben Bernanke y Alan Greenspan firmaron una carta junto a economistas reconocidos para alertar sobre los riesgos de erosionar la autonomía del banco central.
El conflicto ya impacta en la interna política. El senador republicano Thom Tillis advirtió que bloqueará cualquier nominación de Trump a la Fed hasta que se resuelva la investigación, lo que podría afectar el mandato de algunos gobernadores.
Powell, que hasta ahora evitó confrontar abiertamente con Trump, sostuvo que la amenaza penal es un "pretexto" y defendió que la Fed fija las tasas en función del interés público.
El mercado interpretó esa postura como una señal de que no cederá, en un contexto que vuelve a poner en juego su continuidad más allá del fin de su mandato como presidente del organismo.