Corea del Sur dio un giro clave en su política cripto y volvió a habilitar la inversión corporativa en activos digitales.

Las empresas podrán destinar hasta el 5% de su capital social a criptomonedas de gran capitalización como Bitcoin y Ethereum, tras casi una década de prohibiciones.

La decisión fue anunciada por la Comisión de Servicios Financieros, el principal regulador financiero del país, y marca el fin de una restricción que estaba vigente desde 2017, cuando las autoridades bloquearon la participación institucional por riesgos asociados al lavado de dinero.

El nuevo esquema permitirá a compañías listadas e inversores profesionales invertir en criptomonedas con fines de inversión y financieros, con operaciones limitadas a las 20 principales monedas por capitalización de mercado y realizadas a través de las cinco plataformas de intercambio reguladas más grandes del país.

Según las propuestas oficiales, las empresas podrán asignar hasta el 5% de su capital por año a una o varias criptomonedas.

Además, se evalúa incluir stablecoins respaldadas por el dólar, como USDT, bajo reglas estrictas de control para reducir la volatilidad y el impacto en los balances corporativos.

Un alto funcionario del regulador aseguró que "publicarán las directrices finales en enero o febrero y permitirán transacciones de moneda virtual para fines de inversión y financieros por entidades legales".

El anuncio se apoya en ajustes previos realizados a mediados de 2025, cuando se habilitó a organizaciones sin fines de lucro y exchanges a vender ciertas tenencias.

El cambio busca revertir una dinámica que llevó a grandes empresas locales a invertir fuera del país, con casos emblemáticos como Naver, que con un capital social de 27 billones de won podría destinar miles de millones de dólares al mercado cripto bajo el nuevo límite.

El gobierno espera que los flujos se concentren principalmente en Bitcoin y, en menor medida, en Ether. La medida también se vincula con planes más amplios, como el desarrollo de un stablecoin nacional, la posible aprobación de ETF de Bitcoin al contado y la futura Ley Básica de Activos Digitales, prevista para el primer trimestre de 2026.

Tras casi diez años de restricciones, Corea del Sur apuesta ahora a integrar las criptomonedas al sistema financiero formal, con un enfoque gradual que combine innovación y control regulatorio.

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