El Día de Reyes aparece este año como una postal nítida del consumo argentino. Las ventas muestran un leve avance en términos interanuales, pero detrás del número se esconde un escenario marcado por la cautela y el bajo poder de compra.
El consumo existe, pero se sostiene con promociones agresivas y financiamiento, no con una mejora real del gasto. El resultado de esta combinación es un ticket promedio cada vez más chico.
Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas por Reyes Magos crecen 0,5% a precios constantes frente a la misma fecha del año pasado.
El resultado luce modesto y, para muchos comerciantes, insuficiente. En la mayoría de los rubros, el movimiento se percibe entre moderado y mínimo, con fuerte protagonismo de las tarjetas de crédito y un uso casi inexistente del efectivo.
"El Día de Reyes pierde peso como fecha comercial", advierten desde la entidad, y remarcan que en muchos sectores la celebración resulta directamente irrelevante.
El dato que sintetiza el clima comercial es el ticket promedio. "Durante Reyes, el gasto medio por operación se ubica en $36.656, pero al ajustar por inflación muestra una caída real del 41,9% frente a 2025", precisa a iProUP el experto en consumo Gabriel Meloni. La conclusión es clara: se venden más unidades, pero a menor valor.
Más operaciones, pero menos gasto por compra
Este fenómeno refleja un patrón que se repite en otras fechas clave. Meloni lo describe: "El consumidor prioriza cumplir con el regalo, pero ajusta el presupuesto al máximo. La elección se inclina hacia productos más económicos, marcas alternativas o artículos en promoción". El mayor dinamismo en cantidades no se traduce en un aumento del gasto total.
Desde CAME remarcan que el 82,2% de los comercios evalúa el resultado como igual o peor al esperado, mientras que solo una minoría reconoce haber superado sus previsiones. La cercanía con Navidad, la acumulación de gastos y la competencia del canal online aparecen como factores que explican el desempeño acotado.
Tras una Navidad con ventas que avanzan apenas 1,3%, las pymes apuestan a repetir la estrategia para Reyes:
- descuentos
- cuotas sin interés
- promociones bancarias se multiplican en vidrieras y mostradores
Sin embargo, el impacto comercial sigue siendo limitado.
Los comercios aceptaron casi todas las tarjetas, ofrecieron planes de hasta 6 y 12 cuotas y reforzaron acciones de corto plazo, pero el consumidor respondió con prudencia. La financiación permitió cerrar las operaciones, aunque no impulsaron un salto significativo en el nivel de consumo.
"El cliente pregunta mucho y compra poco", repitieron comerciantes de distintos rubros. La sensibilidad al precio dominó cada decisión y cualquier diferencia mínima inclinó la balanza entre concretar o postergar la compra.
Los rubros que sintieron más el freno
El relevamiento de CAME, realizado entre el 4 y el 5 de enero en más de 200 comercios de 30 ciudades del país, mostró un mapa heterogéneo. Solo tres sectores lograron crecer, mientras que otros exhibieron caídas respecto de 2025.
La baja más pronunciada se registró en indumentaria, con una caída de 2,5%. Para el sector, Reyes no representa una fecha fuerte, ya que el grueso del gasto en ropa se concentra en Navidad. Ni los descuentos en efectivo ni las promociones del tipo 2x1 logran modificar ese patrón.
El rubro calzado y marroquinería también mostró números en rojo. Las ventas retrocedieron 1,1% interanual y el desempeño se asemejó al de un día común, sin impulso estacional.
Del lado positivo, librerías encabezó el ranking con un crecimiento de 5%. Aun así, el clima distó de ser sólido. Los comerciantes describieron un escenario frágil, con muchas consultas y una conversión baja. El precio volvió a ser el principal condicionante.
Los equipos de audio y video, celulares y accesorios crecieron 1,1%, mientras que juguetería mostró un avance moderado de 0,9%. En ambos casos, el patrón se repitió: más unidades vendidas, pero regalos de menor valor real.
En juguetería, varios locales apuntaron que los clientes priorizaron cumplir con el ritual de Reyes, aunque ajustaron el gasto al mínimo indispensable.
Una foto que anticipa el año
El desempeño del Día de Reyes dejó una señal temprana sobre el arranque de 2026 para el comercio minorista.
El consumo se mantiene activo, pero bajo una lógica defensiva, sostenido por promociones y cuotas, con un poder de compra que no logra recuperarse.
Para las pymes, el desafío pasa por adaptarse a un cliente cada vez más selectivo, que compara precios, reduce el ticket y prioriza el financiamiento.
La fecha cumple, pero sin brillo, y refuerza la idea de que la recuperación del consumo todavía enfrenta un camino largo y frágil.