Ethereum inició 2026 con una recuperación lenta, ordenada y sin euforia. El precio logró sostenerse otra vez por encima de los u$s3.100 y dejó atrás una racha de semanas con impulso moderado.
El movimiento reaviva una pregunta que recorre al mercado cripto desde hace meses: qué tan real es la chance de que vuelva a cotizar cerca de los u$s4.000 y avance 25%.
El contexto general acompaña, pero no alcanza por sí solo. La mejora en el apetito por riesgo, un dólar más débil y la relativa estabilidad de Bitcoin dieron aire a las altcoins.
Aun así, los analistas que conversaron con iProUP consideran que Ethereum enfrenta señales mixtas, tanto en el frente técnico como en el comportamiento de los grandes jugadores.
Bitcoin: qué piensan las ballenas
Uno de los puntos que más atención concentra es la actividad de las ballenas. Los datos on-chain muestran que el recuento de direcciones con grandes tenencias de ETH cae en la comparación mensual. Para el mercado, ese dato no pasa inadvertido.
"Cuando las ballenas acumulan, suelen anticipar tramos de apreciación más claros", resume la analista financiera y cripto Belén González. En este caso, el repliegue refleja prudencia. La experta hace una lectura directa: "Falta convicción en un rally fuerte de corto plazo".
Para González, "sin ese respaldo, el avance del precio pierde potencia y queda más expuesto a tomas de ganancia ante cada resistencia".
Esta cautela también se explica por un cierre de 2025 débil en términos institucionales. Los fondos cotizados (ETF) spot de Ethereum terminaron el año con salidas netas cercanas a u$s72 millones, un dato que expuso dudas en un contexto de incertidumbre macro y baja liquidez estacional.
Ethereum: el capital institucional
El arranque de 2026 no cambió de forma decisiva el panorama. En el último mes, los ETF spot de ETH registraron entradas en apenas cinco ruedas. La participación institucional existe, pero no alcanza para marcar tendencia.
Aun así, aparecen señales que matizan el cuadro. BitMine Immersion Technologies, una firma enfocada en tesorería de Ethereum, sumó más de 44.000 ETH en la última semana de diciembre y ya supera los 4 millones de ETH bajo gestión. Para varios analistas, ese tipo de movimientos sugiere una mirada de más largo plazo, más allá del ruido de corto.
"La presión reciente sobre el precio respondió a ventas por motivos fiscales y a la baja liquidez típica de fin de año", indica a iProUP el analista Fermín Aguirre.
El especialista considera que, en ese escenario, "cualquier flujo pesa más de lo habitual. La acumulación selectiva y el staking funcionan como contrapeso, pero todavía no definen un quiebre claro".
Ethereum: el primer test psicológico
Desde lo técnico, Ethereum dio una señal relevante al recuperar los u$s3.000, un nivel que volvió a funcionar como referencia psicológica. El precio se sostuvo por encima de varias medias móviles de corto plazo, lo que mejoró la estructura inmediata.
Los indicadores de momentum acompañaron ese rebote:
- El MACD, que sirve para detectar cambios de tendencia y de fuerza del precio, volvió a terreno positivo
- El RSI, que mide la velocidad y la intensidad de los movimientos de cotizaciones, se mantuvo en zona neutral, con margen para avanzar sin entrar en sobrecompra
- La relación ETH/BTC también mostró una leve mejora, una señal de rotación moderada hacia altcoins
Sin embargo, el mercado todavía mira con atención la zona de los u$s3.100. "Ese nivel concentra oferta y define si el rebote actual queda en un alivio técnico o se transforma en algo más", explica Aguirre.
Al momento de esta redacción, ETH se ubica alrededor de los u$s3.200, un dato alentador de cara a lo que los expertos consideran indispensable para un rebote sólido.
Una muralla de oferta antes del gran objetivo
El verdadero desafío aparece unos escalones más arriba. Los datos de distribución de costo muestran que cerca de 2,8 millones de ETH se acumularon entre los u$s3.150 y los u$s3.170. Esa franja actúa como una muralla de oferta.
Muchos holders que compraron en esa zona pueden vender para salir hechos cuando el precio se acerque. "Sin una demanda firme, cada intento de ruptura corre riesgo de agotarse rápido", sentencia González.
Por eso, varios analistas ven probable una fase de consolidación. Ethereum puede moverse lateralmente mientras el mercado espera una señal más clara, ya sea por entradas fuertes en ETF, un repunte del volumen spot o un catalizador macro que empuje al conjunto del ecosistema cripto.
Qué debería pasar para volver a los u$s4.000
La posibilidad de que Ethereum vuelva a los u$s4.000 no desapareció, pero exige condiciones más exigentes. El primer paso pasa por sostenerse con volumen por encima de los u$s3.100 y absorber la oferta en esa zona.
Luego, el mercado necesita ver un regreso más decidido de las ballenas y una participación institucional menos intermitente. Flujos positivos y consistentes en ETF, junto con un entorno macro más previsible, podrían cambiar el tono.
Mientras tanto, ETH se mueve en un terreno de transición. El rebote existe, la estructura mejora, pero la confianza todavía no termina de consolidarse.
El mercado observa, mide fuerzas y define si este intento queda en una recuperación ordenada o si marca el inicio de un nuevo tramo hacia máximos más ambiciosos.