Las principales previsiones globales en materia de ciberseguridad para 2026, fueron divulgadas por WatchGuard Technologies, una de las empresas del sector más destacadas.
En un informe fue elaborado por Marc Laliberte, Director of Security Operations, y Corey Nachreiner, CISO de la compañía, los expertos anticiparon transformaciones profundas en el panorama de amenazas digitales. Según los especialistas, los cambios estarán impulsados por:
- Uso intensivo de inteligencia artificial
- Nuevas presiones regulatorias
- Creciente complejidad en la cadena de suministro de software
De acuerdo al informe, estos factores obligará a las organizaciones a replantear sus estrategias de defensa.
El crypto-ransomware pierde relevancia
La firma planteó que el crypto-ransomware dejará de ser económicamente rentable para los grupos criminales en 2026.
En ese contexto, la mejora en los mecanismos de backup y recuperación permitirá a las organizaciones restaurar sus datos sin pagar rescates.
Por tal motivo, los atacantes migrarán hacia modelos de extorsión basados en el robo de información y la amenaza de exposición pública.
Estas estrategias podrán incluir filtraciones de datos y denuncias ante organismos reguladores.
La IA como defensa clave frente a ataques open source
El crecimiento de ataques a repositorios como NPM y PyPI pondrá al ecosistema open source bajo fuerte presión.
Para la compañía, la respuesta llegará a través de defensas automatizadas basadas en IA, integradas directamente en los repositorios.
Estos sistemas actuarán como centros de operaciones de seguridad capaces de detectar, analizar y responder a incidentes en tiempo real, reduciendo riesgos a gran escala.
Por otro lado, con la entrada en vigor de la primera fase del Cyber Resilience Act en septiembre de 2026, los fabricantes que operen en la Unión Europea deberán reportar vulnerabilidades explotadas en un plazo máximo de 24 horas.
La empresa consideró que esta regulación impulsará la adopción de prácticas Secure by Design desde las etapas iniciales del desarrollo de productos, aunque la coexistencia de normativas globales incrementará la complejidad del cumplimiento regulatorio.
Primer ataque totalmente autónomo con IA
WatchGuard anticipó que en 2026 se registrará el primer ataque cibernético ejecutado de punta a punta por herramientas de IA autónomas, sin intervención humana.
Estos ataques podrán operar a velocidad de máquina durante todo el ciclo, desde el reconocimiento hasta la exfiltración de datos, marcando un punto de inflexión en la evolución de las amenazas y en la necesidad de defensas igualmente automatizadas.
Por otro lado, las fallas de configuración, la falta de MFA y los ataques dirigidos a VPNs tradicionales seguirán siendo una causa frecuente de incidentes de seguridad.
La firma estimó que al menos un tercio de las brechas de 2026 estará relacionado con herramientas de acceso remoto heredadas.
Como respuesta, las pequeñas y medianas empresas acelerarán la adopción de Zero Trust Network Architecture para reducir la superficie de ataque y limitar accesos innecesarios.
El dominio de IA, una habilidad obligatoria
Con ataques y defensas cada vez más impulsados por modelos de IA, la empresa estimó que el conocimiento técnico en inteligencia artificial dejará de ser un diferencial para convertirse en un requisito esencial para los profesionales de ciberseguridad, que deberán dominar automatizaciones y análisis avanzados para enfrentar amenazas cada vez más complejas.
Frente a este escenario, la compañía remarcó la importancia de contar con plataformas de seguridad unificadas que integren:
- Detección avanzada de amenazas, Zero Trust
- Defensa automatizada con IA
- Protección de endpoints, redes e identidades en un único ecosistema
La fragmentación de herramientas y la falta de visibilidad centralizada serán desafíos críticos a medida que los ataques se vuelvan más rápidos y autónomos.
Para mantener la resiliencia operativa en 2026, las organizaciones deberán invertir en arquitecturas de seguridad simplificadas, centralizadas y con capacidad de respuesta en tiempo real.