La digitalización del sistema financiero argentino acaba de dar un paso decisivo: el Banco Central avanza hacia la eliminación total del cheque en papel y su reemplazo definitivo por la versión electrónica.

La señal no llegó a través de una resolución formal, sino de una confirmación pública del propio presidente de la entidad, Santiago Bausili, quien ratificó que la medida ya está "en la mesa".

El funcionario respondió en X a un usuario que reclamaba terminar con la emisión física: "Hacia allá vamos", sostuvo Bausili al reenviar también un mensaje del economista Lucas Llach, quien calificó el fenómeno como una revolución "silenciosa y contundente" por su impacto en la operatoria diaria de empresas y bancos.

El cheque digital domina el sistema

El avance del e-cheq ya tiene números que explican la decisión. De acuerdo con los últimos datos del Banco Central, correspondientes a octubre:

Hace dos años, esa proporción era de apenas 40,6% en cantidad y 65,4% en volumen. La migración es masiva y, sobre todo, empresaria: las operaciones de mayor monto se hacen casi exclusivamente en formato digital.

Este salto se intensificó tras el anuncio del cheque en dólares, lanzado en agosto, que directamente no tendrá versión física. En esa oportunidad, Bausili había anticipado el rumbo: "Aprobamos el cheque electrónico en dólares, no el cheque en papel. La idea es que el sistema vaya yendo hacia eliminar eventualmente el cheque en papel en pesos también".

Por qué se acelera el fin del cheque físico

El e-cheq tiene ventajas operativas y financieras que explican su adopción, especialmente entre las PYMES:

Para el Banco Central, digitalizar por completo este instrumento también implica una mejora en la eficiencia del sistema de compensación, interoperabilidad entre entidades y controles más robustos contra fraudes.

El rol de los bancos y las nuevas cuentas en dólares

La decisión se enmarca en el proceso de competencia de monedas que impulsa la entidad. Para ello, el BCRA rehabilitó las cuentas corrientes en dólares, un paso necesario para operar cheques electrónicos en esa moneda.

Los bancos tienen tiempo hasta el 1° de diciembre para adaptar sus sistemas informáticos y asegurar seguridad y eficiencia en la compensación. También se espera que las cámaras compensadoras actualicen sus procesos antes de esa fecha.

Aunque aún no se difundió un cronograma oficial, dentro del sistema financiero dan por hecho que el cheque físico tiene sus días contados. La adopción del e-cheq ya no es una alternativa: es el estándar dominante. Y, según la señal pública de Bausili, lo será de manera exclusiva en un futuro cercano.

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