El Banco de Pagos Internacionales (BIS, en inglés) anunció la finalización del proyecto Icebreaker, que supuso el envío de remesas con monedas digitales de banco central minoristas (rCBDC).  

En una nota de prensa, el BIS indicó que el proyecto estudió los "posibles beneficios y desafíos" del uso de rCBDC en los pagos internacionales o transfronterizos, en donde participaron también los bancos centrales de Israel, Noruega y Suecia.

De acuerdo con el BIS, el proyecto Icebreaker "probó la viabilidad técnica" de realizar transacciones transfronterizas y de pares de divisas cruzadas "entre diferentes sistemas experimentales de CBDC minorista", para lo cual exploraron la manera de interconectar sistemas domésticos de pago.

Cecilia Skingsley, directora del Centro de Innovación del BIS, precisó que el proyecto "es único en su propuesta"  porque permite a los bancos centrales tener "autonomía casi total" en el diseño de una CBDC minorista. "Luego proporciona un modelo para que esa misma CBDC se use para pagos internacionales", agregó.

Una CBDC minorista es el activo digital emitido por el banco central de un determinado país que puede ser usado por los ciudadanos para la adquisición de bienes y servicios. Y una divisa cruzada es aquella cuyos pares no incluyen al dólar estadounidense, pero sí a las otras tres divisas principales del mundo.

CBDC: cómo será el envío de remesas con la solución del BIS

Para su desarrollo, el BIS recordó uno de los problemas de los sistemas de pago transfronterizos tradicionales: las altas tarifas de envío. Indicó que, a través de estas plataformas "el pagador no tiene opción con respecto al tipo de cambio", ya que no tiene control sobre la empresa que intercambia y convierte las divisas.

El Banco de Pagos Internacionales probó con éxito sistema para enviar remesas con CBDC

En el proyecto Icebreaker, se procuró que los proveedores de divisas establecieran las cotizaciones del envío dentro del sistema, el cual se encargaría de seleccionar de manera automática la tarifa más económica para el usuario final. 

"Esta configuración competitiva mitiga el riesgo de liquidez insuficiente en el par de divisas deseado, lo que puede aumentar las tarifas e incluso retrasar la transacción", expresó el BIS sobre su proyecto.

La organización monetaria indicó en el informe oficial que el proyecto Icebreaker permitió reducir los riesgos de liquidación y contraparte y demostró que los pagos transfronterizos se pueden hacer "en cuestión de segundos" a través de su sistema.  

Asimismo, indicaron que el proyecto permitió "incrementar la competencia y elección" de los consumidores y, al mismo tiempo, ayudó a reducir costos y a lograr un "mayor alcance transfronterizo".

Para la vicegobernadora del Banco de Suecia, Aino Bunge, los pagos entre monedas internacionales "todavía están asociados con altos costos, baja velocidad y riesgo". Por ello, el proyecto "muestra cómo diferentes soluciones de CBDC en diferentes países podrían permitir transacciones instantáneas entre divisas de una manera que beneficiaría enormemente a los usuarios finales".

Un sistema que ya existe desde hace 14 años

Aunque el proyecto Icebreaker del BIS permitió que el envío de remesas con CBDC o moneda virtual tuviera éxito, hay que recordar que desde el 2009 existe un sistema de pagos con dinero electrónico que, igualmente, habilita transacciones internacionales rápidas, instantáneas y a bajo costo.  

El BIS anunció este lunes la finalización del proyecto Icebreaker

Ese sistema se llama Bitcoin, que permite a los usuarios el envío de dinero de manera irrestricta y sin la vigilancia o autorización de un banco central, algo distante de lo que ocurre con las CBDC, que, en esencia, se trata del ya conocido dinero fíat, pero digital.

El BIS defiende que sus ensayos se hicieron pensando en mejorar la experiencia de los usuarios finales, quienes harán uso de las CBDC en un futuro. Sin embargo, la tecnología de Bitcoin ya fue capaz de cumplir ese objetivo años atrás, permitiéndole ser mejor que el dinero tradicional.

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