Está claro que los pagos digitales, los pagos contactless, y el negocio de las criptomonedas están viviendo su etapa de mayor expansión y se encuentran en un momento de pura popularidad, con cada vez más usuarios, e inversores seducidos por las grandes y rápidas rentabilidades.
En este contexto, desde Bruselas, la Unión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) han decidido seguir adelante con el proyecto piloto que exploraba los beneficios y riesgos de introducir un euro digital, la versión en criptomoneda de la divisa comunitaria.
Esta iniciativa nace como la respuesta lógica a la enorme expansión mundial de las criptodivisas, y al notable aumento de los pagos con tarjeta y a través de dispositivos electrónicos, que creció exponencialmente durante los momentos más duros la pandemia, y que países como China ya lo están llevando a cabo.
Por su parte, el BCE está convencido de que esta tendencia en alza propicia el escenario ideal para la expansión de las monedas virtuales, y el crecimiento de la rentabilidad de las divisas extranjeras.
Europa quiere evolucionar
Con el lanzamiento del euro digital, Europa pretende que los países que conforman la eurozona (19 actualmente) tengan ante sí una alternativa real y homologada a los servicios de pagos a terceros y a otras criptodivisas, al igual que con bitcoin. Pero además, es innegable que este tipo de productos financieros llevan unos pocos años en continuo crecimiento, pero es ahora, a raíz de la pandemia de coronavirus, cuando el interés que despiertan ha explotado.
Asimismo, desde el Banco Central Europeo son cautos, ya que temen que si de repente empiezan a difundirse divisas extranjeras y criptomonedas, la economía de toda la eurozona podría verse afectada y desestabilizarse. Ante ese posible escenario, el proceso de lanzamiento del euro digital se realizará poco a poco, con una duración de, aproximadamente, un par de años.
Desde la entidad financiera comunitaria se muestran muy entusiasmados con el proyecto, y confirman que las criptomonedas están suponiendo el inicio de la era del dinero digital. Del mismo modo, son conscientes de que ni los gobiernos ni los bancos centrales pueden obviar esta realidad, y son muchos países los que están iniciando pruebas para lanzar una versión digital de su propia moneda oficial.
¿Seguirán los euros físicos?
No obstante, otro de los anuncios del Banco Central Europeo va en línea de calmar las preocupaciones de los ciudadanos europeos, quienes ante esta nueva divisa digital, temen que los billetes físicos desaparezcan, lo cual desde la entidad afirmaron que no pasará, según publicó el sitio Muy Negocios y Economía.
Asimismo, lo que la institución financiera europea pretende es que el euro físico circule de manera paralela al euro digital, sin que haya que reemplazar a uno por el otro. La idea del BCE es que la criptomoneda sea usada como una forma más de pago, que permita realizar transacciones digitales de manera mucho más rápida, ya que dejarían de depender de factores externos al bloque comunitario europeo.
En otros lugares del mundo, esta idea ya se está poniendo en práctica. En China, por ejemplo, llevan más de un año probando una versión digital del yuan, y a nivel global, las criptomonedas más conocidas, como bitcoin y ether, tienen cada vez más popularidad entre inversores y gente de a pie.