Se amplía el territorio desde el cual Argentina puede exportar carne bovina a Japón. Hasta ahora, el país asiático recibía carne argentina procedente únicamente de la Patagonia, reconocida como zona libre de aftosa sin vacunación. Los volúmenes eran reducidos y solamente un frigorífico estaba habilitado para concretar operaciones.
Con el acuerdo, Japón habilitó la compra de productos bovinos provenientes de las zonas libres de fiebre aftosa con vacunación, lo que extiende la posibilidad de exportar desde todo el territorio nacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, lo anunció a través de su cuenta oficial de X el 30 de septiembre de 2026. "Se trata de un acuerdo histórico alcanzado luego de las negociaciones iniciadas en 2024 por las autoridades de nuestro país", afirmó.
Sobre el potencial comercial, destacó que Japón importa aproximadamente u$s3.000 millones por año en carnes de alta calidad. "Esta apertura crea nuevas oportunidades para la producción y las exportaciones argentinas. También, reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez de nuestro sistema sanitario", sostuvo.
El paso que falta antes del primer embarque
El acuerdo sanitario no implica que los embarques comiencen inmediatamente. Antes debe completarse un último procedimiento previsto por las autoridades japonesas.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que las exportaciones desde la nueva zona incorporada se iniciarán una vez completada la visita de auditoría del sistema que las autoridades japonesas tienen previsto llevar adelante próximamente, con el objetivo de inspeccionar y habilitar los establecimientos interesados.
No hay fecha estimada para esa auditoría ni para el inicio de las operaciones.
La Secretaría de Agricultura calificó el entendimiento como un paso de especial relevancia. "El acuerdo culmina luego de dos décadas de negociaciones y marca un hito en la relación bilateral", sostuvo.
Las conversaciones tomaron nuevo impulso en 2024, cuando el Gobierno estableció como prioridad ampliar el acceso de la carne argentina al mercado japonés. Desde entonces se sucedieron misiones oficiales a Tokio, reuniones bilaterales en foros internacionales y visitas a Argentina de funcionarios del Ministerio de Agricultura y parlamentarios japoneses.
El punto de quiebre técnico llegó en febrero de 2026. Según explicó Agricultura, el Comité de Sanidad Animal de Japón concluyó que el riesgo de introducción de fiebre aftosa mediante carne bovina deshuesada del norte argentino sería extremadamente bajo si se aplican las medidas sanitarias adecuadas.
El anuncio se produjo durante una visita oficial a Tokio de autoridades de la Secretaría de Agricultura y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La agenda incluyó reuniones con el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón y sus autoridades sanitarias, además de encuentros con importadores.
También se realizó una actividad de promoción organizada por la Embajada Argentina en Japón junto con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
El contexto de aperturas sanitarias del año
El canciller Pablo Quirno ubicó el anuncio dentro de una secuencia más amplia.
"Solo en la primera mitad de 2026 logramos la apertura sanitaria para más de veinte productos agroindustriales en múltiples mercados:
- Cítricos
- Ovinos en pie
- Carne aviar
- Carne porcina
- Genética bovina
- Carne vacuna y subproductos
- Cueros
- Lácteos, entre otros"
Y sobre el caso puntual, precisó: "A esto se suma que hoy acordamos con Japón los requisitos zoosanitarios que permitirán exportar carne y subproductos bovinos procedentes de la zona libre de aftosa con vacunación de Argentina, ampliando así la autorización actual limitada a la Patagonia".
Esa acumulación de aperturas conecta con el argumento que viene usando el equipo económico. Caputo remarcó esta semana que Argentina opera con récords en ingresos de divisas y niveles de exportación, y proyectó que el modelo "seguirá generando cada vez más dólares".
Por qué importa para la macro argentina
El acuerdo tiene relevancia más allá del sector ganadero por dos razones concretas.
El frente exportador es el sostén del argumento cambiario oficial. Caputo incluyó u$s3.000 millones adicionales por saldo de balanza comercial entre los recursos que mostró esta semana para responder a una eventual demanda de divisas preelectoral.
La diversificación de destinos reduce exposición. Sumar Japón al mapa exportador disminuye la dependencia de China, que concentra buena parte de las compras de carne argentina y que en los últimos años mostró volatilidad tanto en volúmenes como en precios.
El diferencial de precio también juega. Japón paga por cortes de alta calidad valores sustancialmente superiores a los del mercado chino, que demanda mayoritariamente carne de menor valor unitario.