Las estaciones de servicio Shell en la Argentina cambiarán de dueño tras una operación valuada en u$s1.420 millones.
El fondo suizo, Mercuria Energy Group acordó la compra de los activos que hasta ahora estaban bajo control de Raízen, la sociedad integrada por Shell y el grupo brasileño Cosan.
La transacción involucra 894 estaciones de servicio distribuidas en todo el país, una red que concentra cerca del 18% de las ventas de combustibles del mercado argentino. Se trata de una de las operaciones más importantes del sector energético local en los últimos años.
El acuerdo también contempla otros activos estratégicos para la cadena de abastecimiento de combustibles. Entre ellos se encuentran:
- La refinería de Dock Sud
- una planta de lubricantes en CABA
- dos aeroplantas ubicadas en Ezeiza y Aeroparque
- terminales de almacenamiento en Arroyo Seco y Santa Fe.
Con esta adquisición, Mercuria refuerza su presencia en la Argentina y amplía su participación en uno de los mercados energéticos más relevantes de América Latina.
Hasta ahora, estos negocios eran administrados por Raízen, empresa creada por Shell y el conglomerado brasileño Cosan para operar actividades vinculadas a refinación, logística y comercialización de combustibles.
Shell Argentina pasa a formar parte de Mercuria Energy Group
Fuentes del sector energético detallaron que el empresario José Luis Manzano tuvo un rol clave para acercar posiciones entre las partes y facilitar las negociaciones que derivaron en el acuerdo.
Mercuria ya tiene presencia en el país a través de Phoenix Global Resources, la petrolera que opera en Vaca Muerta y en la que participa junto a Integra Capital, el grupo de inversiones presidido por Manzano.
Además, el empresario es uno de los accionistas de Edenor junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, por lo que la operación fortalece su influencia dentro del sector energético argentino.
Desde Mercuria destacaron que la compra responde a una estrategia de crecimiento de largo plazo y remarcaron que Argentina ofrece oportunidades relevantes para expandir inversiones vinculadas a la energía.
Brian Falik, director global de inversiones de la compañía, garantizó que el grupo cuenta con la capacidad financiera y operativa necesaria para sostener el crecimiento del negocio, garantizar la continuidad de las operaciones y acompañar a empleados, clientes y proveedores durante la transición.
Por su parte, Raízen indicó que la venta forma parte de un plan para optimizar su cartera de activos y mejorar la asignación de capital. El cierre definitivo de la transacción aún depende de aprobaciones regulatorias y judiciales, aunque las empresas esperan completarlo durante el actual ejercicio fiscal.