SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, prepara su desembarco en el Nasdaq para junio y apunta a protagonizar una de las ofertas públicas iniciales más grandes de la historia.

La empresa planea fijar el precio de su IPO el 11 de junio y comenzar a cotizar al día siguiente bajo el ticker SPCX.

La colocación buscaría recaudar cerca de u$s75.000 millones y dejaría a la firma con una valuación cercana a los u$s1,75 billones.

La magnitud del IPO va mucho más allá del negocio espacial. Los inversores no estarán comprando solamente una empresa de cohetes. Con Starlink expandiéndose a escala mundial y la integración de xAI, SpaceX empezó a jugar en varias industrias al mismo tiempo.

Pero la expectativa también viene acompañada de cautela. En el mercado advierten que una valuación cercana a u$s1,75 billones obligará a SpaceX a sostener durante años un crecimiento acelerado y márgenes sólidos para justificar semejante precio.

El riesgo, según los analistas, es que incluso una gran compañía termine siendo una mala inversión si la acción sale demasiado cara.

Cómo impactará el debut de SpaceX en el ecosistema de Elon Musk

Además, la cotización no dependerá solo de balances trimestrales, sino también de otras variables como pruebas de Starship, contratos militares, regulaciones, avances de Starlink y de las polémicas que suelen generarse en torno a la figura de Musk.

En ese sentido, en Wall Street esperan movimientos bruscos ante cualquier novedad relevante.

Otro de los puntos que genera debate es el esquema de control interno de la compañía. Medios como Reuters y Financial Times señalaron que Musk conservaría acciones con supervoto y mantendría más del 80% del poder político dentro de la empresa, además de continuar como CEO y presidente.

En los hechos, eso dejaría a los accionistas comunes con participación económica, pero con escasa capacidad de influir en las decisiones estratégicas. El mercado ya conoce ese modelo por Tesla.

Puertas adentro, la salida a bolsa de SpaceX también podría mover fichas dentro del propio universo Musk.

Para muchos inversores, Tesla era hasta ahora la vía más directa para invertir en el universo Musk en Wall Street, y la aparición de SpaceX podría cambiar ese flujo y atraer parte de ese dinero hacia el negocio espacial.

Sin embargo, un estreno fuerte también podría beneficiar al resto del ecosistema. El mercado sigue cada vez más de cerca los vínculos entre SpaceX, Tesla y xAI, especialmente en áreas como IA, robótica y energía.

Cómo invertir en SpaceX antes de que salga a bolsa en Argentina

Aunque hoy no es posible comprar acciones de SpaceX directamente desde Argentina porque la compañía sigue siendo privada, existen vías de inversión indirecta a través de fondos y vehículos que ya incluyen participación en la firma de Musk.

Mientras la IPO no se concrete, los inversores argentinos pueden acceder a la empresa aeroespacial de manera indirecta:

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