Ariel Sbdar quedó en el centro de la escena tras ser abucheado por estudiantes durante la experiencia Endeavor Sub20 en el Movistar Arena.

El empresario es CEO y cofundador de Cocos Capital, una plataforma digital de inversiones que opera en el mercado local desde 2020. La compañía cuenta con millones de usuarios y se posiciona como una alternativa para operar activos financieros desde el celular.

Sbdar nació en Corrientes y se mudó a Buenos Aires a los 18 años. Se formó en la Universidad Torcuato Di Tella, donde estudió Economía Empresarial, y luego completó un máster en la escuela de negocios HEC Paris.

Antes de lanzar su propia empresa, desarrolló su carrera en distintas entidades financieras. Pasó por el Banco Macro, el Banco Industrial y la firma Allaria Ledesma, donde se especializó en finanzas corporativas y mercado de capitales.

En redes sociales suele compartir contenido sobre inversiones y educación financiera, aunque también combina ese perfil con mensajes motivacionales. En ese espacio construyó un discurso centrado en el mérito personal y el crecimiento individual.

En distintas entrevistas, el empresario se mostró optimista sobre la economía argentina. Incluso destacó lo que definió como una "reconversión" del país, vinculada a cambios recientes en el modelo económico. Ese enfoque generó críticas, especialmente en un contexto de caída del empleo en sectores como industria, comercio y construcción. 

Porque fue abucheado Sbdar, el CEO de Cocos

El episodio que lo volvió tendencia ocurrió durante la Experiencia Endeavor Sub20. Allí, estudiantes interrumpieron su presentación con silbidos y cánticos, lo que impidió que pudiera avanzar con la charla prevista.

Entre los reclamos, los jóvenes cuestionaron su actividad en redes sociales y algunas de sus posturas públicas. La situación escaló rápidamente y derivó en la suspensión de su exposición.

Uno de los puntos más criticados fue su apoyo al token $LIBRA, promocionado en su momento por el presidente Javier Milei. Sbdar había destacado públicamente el valor de ese activo digital en redes sociales.

Sin embargo, el proyecto se declaró como una estafa que generó pérdidas millonarias para inversores. El caso incluso derivó en investigaciones judiciales y aumentó la polémica alrededor de quienes lo habían impulsado o respaldado.

Tras lo ocurrido, Sbdar lamentó no haber podido dar la charla e indicó que muchos jóvenes se quedaron sin la oportunidad de participar. El episodio dejó en evidencia el impacto que pueden tener las posiciones públicas de empresarios en audiencias cada vez más críticas.

Este episodio refleja cómo el vínculo entre empresarios, política y audiencias jóvenes se volvió más tenso y visible. En un contexto donde las redes amplifican cada postura, las opiniones públicas ya no pasan desapercibidas y pueden generar reacciones inmediatas dentro del gran debate que hoy atravisa a la sociedad.

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