Un jurado de nueve personas en San Francisco determinó que posteos realizados por Elon Musk en 2022 fueron engañosos y provocaron pérdidas millonarias a inversores.

El caso ocurrió el 13 de mayo de ese año, cuando el empresario indicó en Twitter que la compra de la red social estaba "temporalmente en pausa" por dudas sobre la cantidad de bots.

Días después, Musk profundizó esa incertidumbre al confirmar, sin presentar evidencia concreta, que las cuentas falsas podrían superar el 20% del total de usuarios.

Estas declaraciones impactaron de inmediato en el mercado: las acciones de Twitter cayeron cerca de 10% en una sola jornada y miles de inversores vendieron sus posiciones con pérdidas.

La demanda colectiva, conocida como Pampena v. Musk, fue presentada en octubre de 2022, semanas antes de que el empresario concretara la adquisición de la compañía.

Tras cuatro días de deliberación, el jurado concluyó que los mensajes publicados por Musk fueron materialmente falsos o engañosos y que influyeron directamente en el comportamiento del mercado

El impacto en el mercado y el precedente que deja el fallo

Los daños fueron estimados en unos u$s2.600 millones, de los cuales u$s2.100 millones corresponden a pérdidas en acciones y u$s500 millones a opciones.

Durante el juicio, Musk sostuvo que sus preocupaciones sobre los bots eran legítimas y que la empresa no había sido transparente respecto a cómo calculaba esas cifras.

Su defensa argumentó que los tuits reflejaban dudas genuinas de un comprador y no formaban parte de un esquema deliberado para manipular el mercado.

Sin embargo, el jurado consideró que, independientemente de la intención, las declaraciones públicas del empresario generaron consecuencias reales para los inversores.

El fallo no establece que haya existido un fraude premeditado, pero sí sienta un precedente relevante: las figuras con capacidad de influir en el mercado pueden ser responsables por el impacto de sus palabras.

La defensa de Musk adelantó que apelará la decisión, mientras el caso abre un nuevo capítulo en el debate sobre los límites de la libertad de expresión en el ámbito financiero.

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