Lamborghini decidió cancelar el Lanzador, el superdeportivo eléctrico que había anunciado en 2023 y cuyo lanzamiento estaba previsto para 2029.
La marca italiana confirmó que no seguirá adelante con el proyecto y dejó atrás la idea de su primer modelo 100% a batería.
El Lanzador había sido presentado como un concepto innovador que buscaba combinar el diseño clásico de Lamborghini con la electrificación total.
Sin embargo, la compañía reconoció que el desarrollo implicaba costos demasiado altos y que los clientes consultados mostraron resistencia a abandonar la experiencia sonora y emotiva de los motores V8 y V12.
"Invertir fuertemente en el desarrollo de vehículos eléctricos completos cuando el mercado y la base de clientes no están preparados sería un pasatiempo costoso y financieramente irresponsable hacia los accionistas, los clientes y hacia nuestros empleados y sus familias", explicó Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini.
Con esta declaración dejó claro que la apuesta por un eléctrico puro no encaja con la estrategia de la marca ni con las expectativas de su público.
Cambio de rumbo
Otras automotrices tradicionales también frenaron o replantearon sus planes de autos eléctricos, mientras que startups del sector cerraron por falta de financiamiento o demanda. En cambio, la tendencia parece estar inclinándose hacias modelos híbridos enchufables como transición hacia una movilidad más sustentable.
No obstante, Lamborghini no prevé abandonar por completo el proyecto Lanzador, sino que la idea es reconvertirlo en un deportivo con configuración 2 2, piso elevado y un sistema híbrido enchufable.
La compañía apunta a que, para 2030, toda la gama de la marca esté compuesta por modelos híbridos enchufables. La estrategia incluye versiones de sus modelos Revuelto, Temerario y Urus.
Este último representa cerca del 60% de las ventas globales y en 2025 volvió a superar su propio récord anual, con 10.747 unidades entregadas.