Una de las grandes promesas de la IA es que usarla permitirá reducir o alivianar la carga de trabajo, sin embargo un estudio advierte todo lo contrario.

La investigación realizada por investigadoras de la Universidad de California y citada por Harvard Business Review, siguió durante ocho meses a unos 200 empleados de una empresa tecnológica en los Estados Unidos.

Estos trabajadores utilizaron herramientas de IA por decisión propia, sin que la compañía les impusiera metas ni horarios.

El resultado puede resumirse en tres hallazgos clave sobre el verdadero impacto de la IA en el trabajo:

Sin embargo, el estudio comprobó que la IA, lejos de disminuirlas amplió las responsabilidades de estos trabajadores

Lo que a primera vista parecía una ventaja -poder hacer más tareas de manera autónoma- terminó sumándose a las obligaciones previas y generó nuevas demandas de supervisión.

Más detalles de la investigación sobre la IA en el trabajo

El segundo lugar, la investigación comprobó que el trabajo se extendió hacia momentos de descanso.

Como la IA permite arrancar tareas de manera inmediata, muchos empleados terminaron respondiendo o produciendo en ratos libres, durante las comidas o al finalizar la jornada. 

El tercer hallazgo es que la IA empujó a los equipos a trabajar en paralelo en varias cosas

Los sistemas permiten abrir distintos frentes a la vez, pero eso obliga a controlar resultados todo el tiempo y a saltar de una tarea a otra.

El efecto final es un aumento en la presión por hacer todo más rápido.

Las investigadoras concluyeron que el problema no está en la IA en sí, sino en la falta de reglas para usarla. En ese sentido, recomendaron:

La advertencia de Bill Gates sobre la IA

Bill Gates,cofundador de Microsoft, volvió a marcar un escenario de alto impacto: laIA no tiene techo y su desarrollo continuará hasta superar las capacidades humanas.

Para el filántropo, la IA ya transforma la economía, el trabajo y la organización social, y ese proceso no se va a frenar.

La definición es directa. En su blog y en distintas apariciones públicas, sostuvo que "no hay un límite para la inteligencia de las IA ni para la calidad de los robots, y creo que los avances no se estancarán antes de superar los niveles humanos".

Advirtió que este avance viene acompañado de dos riesgos centrales para la próxima década:

"Los dos grandes desafíos de la próxima década son el uso de la IA por parte de actores maliciosos y la disrupción del mercado laboral. Ambos son riesgos reales que debemos gestionar mejor", alertó.

En términos económicos, Gates fue claro: la IA permitirá producir más bienes y servicios con menos trabajadores. "Las capacidades de la IA nos permitirán producir muchos más bienes y servicios con menos mano de obra", explicó. Para él, el impacto será global y estructural.

Te puede interesar