Jeffrey Epstein habría participado como inversor en una ronda de financiamiento de Coinbase, según documentos difundidos por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Los archivos liberados a fines de 2025 revelan que el financista ingresó en la Serie C de Coinbase en 2014 a través de una sociedad registrada en las Islas Vírgenes.
El monto de la operación rondó los u$s3 millones, según detallan los registros oficiales.
Epstein habría entrado en el negocio por la intermediación del empresario cripto Brock Pierce, quien le presentó la oportunidad de inversión: este vinculo quedó demostrado a través de correos electrónicos incluidos en el expediente.
Además, otros documentos señalan que Fred Ehrsam, cofundador de Coinbase, mantuvo conversaciones sobre un posible encuentro con Epstein para discutir el aporte de capital.
En esos intercambios también aparece Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn, quien recomendó a Epstein no participar.
Las nexos de Jeffrey Epstein con Silicon Valley
La revelación sobre Epstein generó aclaraciones entre otros fondos que participaron en la misma ronda. Blockchain Capital, que figuraba en los documentos, aclaró que su aporte no estuvo vinculado al financista.
Años más tarde, en 2018, vendió la mitad de su participación en Coinbase por u$s14,7 millones, con una ganancia cercana a u$s11 millones sobre esa porción.
Su historial judicial ya era ampliamente conocido en 2014, pero los correos muestran que algunos actores del ecosistema cripto estaban dispuestos a aceptar su capital.
Los archivos de Epstein fueron destapando en los últimos meses hasta inversiones en proyectos ligados al desarrollo inicial de Bitcoin.