La actualización de Windows 11 encendió las alertas entre los usuarios luego de que se detectaran errores que afectan funciones básicas del sistema, como la cámara web, la pantalla de bloqueo y el rendimiento general del equipo.

Se trata del parche identificado como KB5074105, una versión que tenía como objetivo corregir problemas anteriores, pero que provocó nuevos inconvenientes en distintos dispositivos. 

Tras su lanzamiento, comenzaron a multiplicarse los reportes de fallas en foros y comunidades de soporte.

Uno de los problemas más graves está relacionado con la cámara web integrada en varias notebooks. Por ejemplo, usuarios de marcas como Acer manifestaron que, luego actualizar sus dispositivos, la herramienta comenzó a funcionar de manera inestable.

También se registraron fallas en la pantalla de bloqueo, donde el reloj desaparece pocos segundos después de mostrarse, algo que impide su uso normal. 

A esto se suman demoras en la carga de la barra de tareas tras reiniciar el equipo, algo que afecta la experiencia cotidiana de los usuarios.

Window 11: que hacer ante la aparició de los errores 

La actualización KB5074105 forma parte de las "actualizaciones opcionales de vista previa", que Microsoft publica semanas antes del lanzamiento oficial de los parches obligatorios. 

Estas versiones sirven como prueba y, por ese motivo, pueden incluir errores que aún no fueron detectados.

Aunque el parche corrige errores previos del explorador de archivos, el control de cuentas y la activación de Windows, también introduce problemas en componentes esenciales, algo que deja a los usuarios ante la decisión de mantener la actualización o desinstalarla para evitar nuevos errores.

Frente a esta situación, la solución más efectiva para quienes ya presentan fallas es desinstalar la actualización KB5074105 desde el historial de Windows Update

Como medida preventiva, se recomienda desactivar la opción que permite recibir actualizaciones apenas están disponibles y limitar las instalaciones a versiones finales y estables

Otra alternativa es pausar las actualizaciones por un período determinado, algo que permite esperar a que Microsoft publique una corrección definitiva.

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