Meta, la empresa dirigida por Mark Zuckerberg, está evaluando un cambio profundo en su estrategia para WhatsApp, Instagram y Facebook que puede transformar la forma en que millones de usuarios acceden a estas plataformas.
Desde su fundación, WhatsApp se consolidó como una de las aplicaciones de mensajería más populares del mundo, con miles de millones de usuarios que lo utilizan diariamente sin pagar por ello. Sin embargo, esa era de gratuidad absoluta podría estar llegando a su fin (al menos en parte) con la introducción de suscripciones opcionales que ofrecen beneficios exclusivos a cambio de una cuota mensual.
WhatsApp: cuáles serán las funciones pagas
Meta confirmó que está desarrollando planes de suscripción premium que se implementarán gradualmente en Instagram, Facebook y WhatsApp. Aunque la compañía enfatiza que las funciones básicas de cada aplicación seguirán siendo gratuitas, estas nuevas capas de pago desbloquearán herramientas avanzadas y características exclusivas diseñadas para mejorar la productividad, la creatividad y la personalización del usuario.
A diferencia del servicio Meta Verified, que actualmente permite a creadores y empresas obtener insignias de verificación, soporte prioritario y otras ventajas, estas suscripciones se orientan a un público más amplio, incluyendo usuarios que no buscan estatus, sino capacidades adicionales en su experiencia cotidiana de uso.
Una de las novedades más comentadas es la posibilidad de que WhatsApp incorpore cobros directos a los usuarios. En las versiones beta de la aplicación ya se han encontrado referencias a un plan de suscripción opcional que permitirá a los usuarios evitar anuncios visibles en determinadas secciones, además de acceder a funciones adicionales de personalización.
Es importante matizar que, según las filtraciones, la mensajería básica (incluidas llamadas y chats privados) seguiría siendo gratuita, incluso para quienes no paguen. En cambio, podría cobrarse una tarifa mensual para eliminar anuncios, personalizar temas e íconos, ampliar la cantidad de chats fijados o acceder a paquetes exclusivos de stickers y tonos de llamada.
Otros informes técnicos coinciden en que esta suscripción tendrá un carácter opcional, y que su introducción responde tanto a la necesidad de Meta de diversificar sus ingresos como a las presiones regulatorias para equilibrar la monetización con el respeto a la privacidad.
WhatsApp, que históricamente había mantenido una política estricta de no incluir publicidad dentro de sus chats, comenzó a mostrar anuncios en Estados y Canales en algunos mercados, un movimiento que ya implicaba una clara orientación hacia la monetización de la plataforma.
Ante ese escenario, la suscripción de pago actuaría como un mecanismo para que aquellos usuarios que prefieren una experiencia sin anuncios puedan evitarlos mediante un pago mensual, del orden de unos 4 euros en Europa, aunque el costo definitivo variará según la región.
Las funciones exclusivas incluirían personalización visual ampliada como temas, colores y iconos exclusivos, mayor control de chats y eliminación de anuncios, especialmente en secciones como Estados y Canales.
Cabe destacar que estas funciones no están confirmadas de forma oficial, y es posible que cambien conforme Meta avance en las pruebas y el despliegue de estos planes de suscripción.
WhatsApp: el plan
Meta dejó claro que no existe un plan único definitivo. La empresa planea experimentar con diferentes combinaciones de funciones y niveles de suscripción para evaluar cuáles generan mayor interés y aceptación entre los usuarios. Cada plataforma (Instagram, Facebook y WhatsApp) recibirá características exclusivas propias, en lugar de un paquete homogéneo para todas.
Además, la nueva estrategia de suscripciones se apoya en avances recientes de Meta en inteligencia artificial, como la integración de herramientas generativas de video y agentes automatizados de IA, que podrían formar parte de los servicios más avanzados disponibles bajo pagos.
La idea de pagar por funciones que hasta ahora se ofrecían gratuitamente generó debate. Hay usuarios que ven la medida como una evolución natural en un contexto donde muchas plataformas ya monetizan con suscripciones o contenido premium. Otros, en cambio, temen que este tipo de cambios termine erosionando la experiencia gratuita que caracterizó a WhatsApp durante más de una década.
Para usuarios intensivos o empresas que dependen de estas plataformas para comunicarse y promoverse, las suscripciones podrían ofrecer ventajas útiles.
Aunque la mensajería básica de WhatsApp no dejará de ser gratuita por completo, Meta está apostando a modelos de suscripción para ofrecer experiencias mejoradas y libres de anuncios, así como funcionalidades exclusivas basadas en IA y personalización.
El despliegue de estos planes seguirá siendo gradual y dependerá de la retroalimentación de los usuarios, así como del contexto regulatorio en cada región del mundo. Lo que está claro es que WhatsApp ya no será "totalmente gratis", al menos para quienes elijan evitar la publicidad y acceder a funciones adicionales mediante una suscripción paga.
Además de estos cambios de modelo, Meta prueba suscripciones sin publicidad en otras de sus plataformas para cumplir con regulaciones de la Unión Europea y ofrecer alternativas pagas sin anuncios. También, WhatsApp está en constantes actualizaciones que buscan mejorar y ampliar sus funciones con el objetivo de ofrecer más herramientas a los usuarios a medida que la plataforma evoluciona.