Elon Musk, uno de los hombres más ricos del mundo, enfrenta una nueva disputa legal: la startup Operation Bluebird, con sede en Virginia, quiere quedarse con la marca Twitter alegando que X la abandonó.
La empresa presentó una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas (USPTO) para cancelar los registros de Twitter, Tweet y otros términos asociados, actualmente en manos de X Corp, la empresa de Elon Musk. La ofensiva judicial busca aprovechar lo que considera un abandono legal de la marca.
Según la legislación estadounidense, cuando un titular deja de usar un nombre comercial y no manifiesta intención de retomarlo, pierde la protección. Operation Bluebird sostiene que Musk erradicó cualquier referencia a Twitter en productos, servicios y marketing, lo que abre la puerta a que terceros reclamen esos activos.
En su presentación, la startup fue contundente: "Las marcas TWITTER y TWEET fueron erradicadas de los productos, servicios y marketing de X Corp. Que efectivamente abandonó la marca y su historia sin intención de reanudar su utilización".
La jugada de la startup que busca quedarse con "Twitter"
La ofensiva de Operation Bluebird va mucho más allá del reclamo judicial. La empresa ya habilitó el dominio twitter.new, donde los usuarios pueden reservar nombres de perfil.
Una vez recuperada la identidad original de Twitter, la idea es lanzar una plataforma social que compita con X, apelando a la nostalgia y al reconocimiento que todavía conserva la marca entre millones de usuarios.
La estrategia es agresiva. Además de alegar abandono, la startup acusa a X Corp de fraude ante la USPTO, lo que, de probarse, podría acelerar la cancelación de los registros. El caso podría marcar un precedente para el ecosistema tecnológico, ya que pocas veces una marca de tal magnitud quedó expuesta a reclamos de terceros.
El trasfondo es el polémico rebranding impulsado por Musk en 2023, cuando reemplazó el nombre Twitter por X. Aunque la nueva identidad buscaba reflejar una superapp con múltiples servicios, gran parte de los usuarios siguió llamando Twitter a la plataforma.
Esa desconexión entre la estrategia corporativa y la percepción pública es lo que ahora intenta capitalizar Operation Bluebird. Si la USPTO acepta la petición, Twitter podría volver a existir como una plataforma independiente, gestionada por una startup que quiere revivir el legado de la red del "pájaro azul".