El ecosistema financiero local acaba de lograr un nuevo hito. Una fintech ya tiene todo preparado para convertirse en banco.

Se trata de Cocos, que el año pasado se quedó con el VOII por un monto que –según cálculos extraoficiales– llegaría a los u$s20 millones.

Pero además es la primera de un "lote" que buscará la licencia bancaria.  El Banco Central tiene una lista de fusiones en carpeta:

Licencia bancaria para billeteras: qué cambia y por qué es clave

La carrera por la licencia bancaria de las fintech fue motorizada el año pasado por Mercado Pago. Se trata del paso natural para estas compañías: es el único camino para ofrecer servicios hoy reservados para los bancos.

Más teniendo en cuenta que el BCRA cajoneó la segmentación de las fintech. La iniciativa permitía separar a los jugadores según su capacidad patrimonial, solidez tecnológica y cantidad de usuarios. De esta forma, Mercado Pago, Personal Pay o similares podrían acceder a servicios si cumplían con ciertos requisitos.

Así, las fintech que pidieron la licencia bancaria corren con ventaja. En primer lugar, en terminos de integración vertical: ya no requieren de un banco espónsor, que ofrezca la gestión de cuentas CVU y, de cierta forma, tercerice su tesoro. En este caso, Cocos no necesitaría del BIND para esta cuestión, sino que podrá hacerlo por cuenta propia.

Pero va más allá de una cuestión de costos, sino que todas las prestaciones bancarias sean 100% manejadas por la empresa, logrando que sea más fluida y tailor made. No es un tema menor cuando la experiencia de usuario es clave.

Además, les permite evitar "poner la cara" por cuestiones de terceros, como cuando el BCRA pidió al BIND que apagara el servicio de compraventa de dólar oficial a las proveedoras de servicios de pago.

Se cree que esta mayor injerencia en el negocio bancario sería aprovechada para ofrecer servicios novedosos, aprovechando toda la paleta de instrumentos actuales con nuevas formas de consumirlos.

Como ejemplo, la industria atribuye a Ariel Sbdar, CEO de la firma, la autoría intelectual de la remuneración de saldos vía fondos de inversión que estrenó Mercado Pago y hoy es un commodity entre las billeteras.

Cuentas sueldo y préstamos, los negocios que buscan las billeteras

Pero la licencia bancaria destraba dos problemas que dejan a las fintech en franca desventaja con respecto a las entidades tradicionales.

Por un lado, las cuentas sueldo, un botín que los bancos defienden con beneficios cada vez más fuertes. Las fintech tuvieron su chance de captar salarios con al Reforma Laboral, pero lo desactivó el Gobierno: fue el fusible en en las negociaciones con la oposición para que saliera la ley.

Pero va más allá de tener un mercado cautivo. El costo de adquisición de usuario es el principal gasto, en un momento en el que las promociones son más difíciles de mantener, especialmente cuando se reducen las fuentes de monetización, como el aumento de los pagos con alias en comercios y la asimilación de tarjetas prepagas a las de débito, que diezmaron los ingresos por comisiones.

El gran negocio de los bancos: la masa salarial mensual asciende a $18.000 billones (crédito SRT)

Las cifras son más que elocuentes para mostrar el tamaño del mercado: según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la masa salarial toca los $18,4 billones mensuales (cerca de u$s12.600 millones) que hoy circula mensualmente en los bancos.

Pero el negocio se abre de ambos lados del mostrador: tiene una oportunidad para brindar a las pymes (tienen unas como clientes) 

El segundo punto es la posibilidad de hacer intermediación financiera: usar dinero de unos usuarios para prestarle a otros, lo que mejora no solo su liquidez disponible para prestar sino también las condiciones para el usuario.

En su lugar, las fintech utilizan fondeo privado, que sube sustancialmente las tasas. El resultado se ve en la letra chica de varias entidades: costos financieros totales de las fintech que pueden ser del triple –o más– que los bancarios.

Más allá de que la mora hoy tiene en alerta al sector, se estima que una vez que pase el temblor y la inflación se mantenga controlada, será un negocio al que apostarán en el sector dada la baja participación contra el PBI (14%) con respecto al promedio regional (55%).

Entre los menores costos de adquisición y de fondeo, Cocos podría avanzar en líneas especiales en los que todavía no avanzaron del todo los bancos digitales, como préstamos prendarios o de capital para el caso de Pymes. Y con la UX en mente para diferenciarse de las entidades tradicionales.

Pero además, con la licencia bancaria estará en condiciones de encender otros servicios muy valorados por los argentinos. Uno de ellos es el dólar oficial, como se mencionó anteriormente.

El otro son los plazos fijos en pesos indexados por inflación o bien directamente en dólares. Según cifras del BCRA, los instrumentos en UVA pasaron de $568.526  en marzo a casi $1.500.000 millones en mayo.

Cocos, la ¿primera superapp financiera con banco, Bolsa y cripto?

La licencia bancaria no es la única con la que cuenta Cocos: tiene la de proveedor de servicios de pago (PSP), pero también de Agente de Liquidación y Compensación (AlyC). Tiene todo listo para ser una superapp financiera. O una superbilletera.

Justamente, la sociedad de Bolsa es el corazón de la compañía: recortado el negocio de las fintech de pagos, las comisiones por operar sus catálogo de instrumentos –CEDEAR, acciones, bonos, FCI– le asegura un flow que pocas billeteras pueden aspirar. Tiene más de u$s2.000 millones bajo gestión.

También es un negocio que está muy lejos de su potencial: existen más de 28 millones de cuentas comitentes en la Bolsa local, pero hay 14 millones de CUIT únicos. Y casi todas son para remunerar saldos: el gran reto de Cocos será traducir más instrumentos del mercado de capitales en servicios de fácil consumo.

Si bien los bancos no puede ofrecer servicios basados en criptomonedas, las ALyC están habilitadas por la CNV. De hecho, Cocos tiene una licencia como proveedor de servicios de activos virtuales (PSAV): su negocio bursátil y cripto están separados en la app.

De esta forma, si mantiene en apps aisladas su negocio bancario del cripto, puede ser la primera plataforma que ofrezca servicios de activos virtuales. Y aprovechar un negocio local que Chainalsys calcula en u$s93.000 millones.

No obstante, en el sector especulan con que el BCRA quitará la "veda cripto" a los bancos, pero no a las billeteras que no se dedican a a divisa digitales, una razón más por la que Mercado Pago habría pedido su licencia bancaria.

Si consigue integrar banca, mercado de capitales y activos virtuales, Cocos puede inaugurar un modelo de plataforma financiera 100% integrada que hasta ahora no existe en la Argentina. Y con el negocio ya probado, probar la expansión a Brasil y México este mismo año.

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