La fuerte corrección que atraviesa Bitcoin volvió a poner en el centro de la escena a uno de sus críticos históricos. Peter Schiff, economista que ganó notoriedad por anticipar la crisis financiera de 2008 y durante años defendió al oro frente a las criptomonedas, advirtió que el mercado puede enfrentar un nuevo "Crypto Black Monday" si la principal moneda digital perfora recientes niveles de soporte.
¿Qué significa el "Crypto Black Monday" que anticipa Peter Schiff?
Se trata de un temor que crece en la comunidad bitcoiner: la llegada de un día en la criptomoneda se derrumbe fuertemente en un día, en analogía al Lunes Negro de 1987, la peor jornada de Wall Street.
La advertencia llega en un momento delicado para el ecosistema. Bitcoin cayó por debajo de los u$s60.000 por primera vez desde octubre de 2024 y ya borró todas las ganancias acumuladas tras la victoria electoral de Donald Trump. La corrección coincide con una combinación de factores negativos:
Para Schiff, estos movimientos son señales de que el ciclo alcista iniciado tras las elecciones estadounidenses puede haber llegado a su fin. Sostiene que el reciente rebote por encima de los u$s61.000 respondió principalmente a compras oportunistas y no a una recuperación genuina de la demanda. Su tesis se basa en que si el mercado vuelve a perforar los mínimos recientes, puede activarse una nueva ola de liquidaciones forzadas capaz de acelerar la caída.
Detrás de esa visión bajista existe un razonamiento que va más allá del precio. Schiff forma parte de un grupo de analistas que considera que Bitcoin continúa siendo un activo altamente dependiente de la liquidez global y del apetito especulativo de los inversores.
Bajo esta mirada, el enfriamiento de los flujos hacia ETF, la persistencia de tasas de interés elevadas y la creciente competencia por capital proveniente de sectores como la inteligencia artificial generan un escenario particularmente desafiante para las criptomonedas.
Robert Shiller y la teoría que explica las grandes burbujas financieras
Sin embargo, lo más interesante es que algunos de los argumentos que hoy utilizan los bajistas tienen puntos de contacto con las ideas desarrolladas décadas atrás por Robert Shiller, premio Nobel de Economía y uno de los mayores expertos mundiales en burbujas financieras.
Aunque Shiller y Schiff representan escuelas económicas muy diferentes, comparten cierto escepticismo respecto a Bitcoin como reserva de valor. Mientras Schiff sostiene que carece de valor intrínseco y puede colapsar frente al oro, Shiller cuestionó repetidamente las narrativas que impulsan las grandes subas de precios y comparó el fenómeno con otros episodios históricos de euforia financiera.
La diferencia es que Schiff actúa como crítico e inversor, mientras que Shiller intenta explicar el fenómeno desde la economía del comportamiento. Su teoría de las "narrativas económicas" sostiene que determinadas historias se propagan socialmente y terminan influyendo sobre las decisiones de inversión.
Bitcoin encaja perfectamente en esa definición: dinero descentralizado, protección frente a la inflación, independencia de los bancos centrales y escasez digital son algunos de los relatos que ayudaron a impulsar la adopción global del activo.
Desde esta perspectiva, el temor actual de los bajistas es que algunas de esas narrativas estén perdiendo fuerza. La irrupción de nuevas oportunidades de inversión vinculadas a la inteligencia artificial, el enfriamiento de los flujos institucionales y la menor participación de nuevos compradores pueden estar debilitando el impulso que sostuvo el rally durante los últimos dos años.
Futuros perpetuos y apalancamiento: el riesgo detrás de una caída mayor
Paradójicamente, la historia guarda una ironía adicional. Fue el propio Shiller quien en 1992 desarrolló teóricamente el concepto de contratos perpetuos, un instrumento que décadas más tarde se transformaría en el corazón del mercado de derivados cripto. Hoy, los futuros perpetuos de Bitcoin mueven decenas de billones de dólares y son una de las principales fuentes de liquidez del ecosistema.
Pero esos mismos instrumentos también alimentan el argumento de los críticos. El elevado apalancamiento que permiten puede amplificar movimientos de mercado y desencadenar cascadas de liquidaciones cuando los precios caen bruscamente. Precisamente ese mecanismo es el que preocupa a Schiff y a quienes creen que un nuevo episodio de ventas forzadas puede profundizar la corrección actual.
No todos comparten ese diagnóstico. En Wall Street, entidades como Standard Chartered continúan viendo la caída como una oportunidad de compra y mantienen proyecciones alcistas para Bitcoin hacia fines de 2026.
Sin embargo, la advertencia de Schiff refleja una preocupación creciente entre los inversores: después de años en los que cada corrección terminaba siendo una oportunidad para comprar más barato, el mercado comienza a preguntarse si esta vez el ajuste responde a algo más profundo que una simple toma de ganancias.
Por ahora, el escenario sigue abierto. Pero el regreso de Peter Schiff al debate refleja que los bajistas vuelven a encontrar argumentos para desafiar una narrativa que durante gran parte de los últimos años parecía indestructible.
Qué esperan los expertos para Bitcoin en los próximos meses
Iván Bolé, analista de mercados, asegura que la vela semanal de Bitcoin cerró con un sesgo "muy bajista". Tras retroceder más de un 20%, equivalente a unos u$s15.000, el aspecto positivo fue que el cierre se produjo ligeramente por encima del mínimo previo de u$s60.000. Si bien Bitcoin logró recuperar la zona de los u$s63.000, todavía se encuentra lejos de mostrar señales claras de recuperación, advierte el experto.
Según su visión, la criptomoneda continúa cotizando por debajo del promedio de los últimos 200 días (EMA200), una situación similar a la observada durante las etapas más avanzadas del mercado bajista de 2022.
En ese contexto, mientras algunos operadores destacan que el activo encontró soporte cerca de los u$s59.000 y que la corrección puede haber tocado un piso, otros advierten sobre la marcada debilidad estructural del gráfico y consideran que el movimiento correctivo en formato ABC recién estaría ingresando en su fase final, la denominada onda C.
Bolé sostiene que, a esta altura, no puede descartarse una etapa de consolidación lateral de corto plazo antes de una nueva caída. "Los alcistas lo interpretarán como un rebote prometedor; los bajistas, como una nueva oportunidad para vender", resume. Por eso, considera que el pronóstico sigue siendo reservado.
El analista también pone el foco en los flujos de los fondos cotizados de Bitcoin al explicar la magnitud de la corrección. "Durante las últimas tres semanas, BTC solo dejó de caer los sábados y domingos. ¿Por qué? Porque los ETF están apagados. Venden y venden y venden. Hay una salida constante de fondos", afirma.
Sin embargo, aclara que el fenómeno no puede explicarse únicamente por estos instrumentos. A su juicio, detrás de la presión bajista también aparecen otros factores como: rotación de capital hacia otros activos, toma de ganancias, cambios en el sentimiento del mercado, miedo de los inversores y nuevas narrativas de inversión que hoy compiten por captar liquidez.
Bolé recuerda que incluso Schiff, uno de los críticos históricos de BTC y reconocido defensor del oro, advirtió sobre la posibilidad de un Black Monday para las criptomonedas. "El dato no es menor: Bitcoin ya borró por completo todas las ganancias acumuladas desde la reelección de Donald Trump", concluyó.
Carolina Gama, Country Manager de Bitget para Argentina, agrega que Bitcoin sigue presionado en la zona de los u$s63.000 en medio del aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, tras el intercambio de ataques entre Israel e Irán por primera vez desde el acuerdo de alto el fuego firmado en abril.
Al mismo tiempo, los datos de empleo en EEUU reforzaron la percepción de que la Fed puede mantener una postura monetaria restrictiva durante más tiempo. El payroll de mayo superó las expectativas, con la creación de 172.000 empleos, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 4,3% y los salarios continuaron mostrando resiliencia.
"El resultado llevó al mercado a reducir las apuestas por recortes de tasas de interés en el corto plazo, impulsando los rendimientos de los Treasuries y fortaleciendo el dólar", advierte Gama.
Este movimiento termina presionando a los activos de riesgo, incluyendo Bitcoin y Ethereum, ya que tasas de interés más altas reducen la liquidez disponible en el mercado y aumentan el atractivo de la renta fija estadounidense, señala Gama.
"El mercado de bonos sigue siendo el principal indicador a observar en este momento, reflejando un escenario de crecimiento económico todavía resiliente, inflación persistente y condiciones financieras más restrictivas", recomienda la experta.
Por último, Gama asegura que "los ETF spot de Ethereum también ampliaron el movimiento negativo y registraron la cuarta semana consecutiva de salidas netas, con u$s168 millones en retiros hasta el viernes, reforzando el actual sentimiento de aversión al riesgo en el mercado", concluye.