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Pérdidas millonarias y acusaciones cruzadas: las consecuencias tras la cancelación del Mobile World Congress por el coronavirus

Pérdidas millonarias y acusaciones cruzadas: las consecuencias tras la cancelación del Mobile World Congress por el coronavirus
El adiós del MWC supone la destrucción de miles de empleos y la GSMA tendrá que resolver el problema de las indemnizaciones millonarias
13.02.2020 11.59hs Economía Digital

Tras días de incertidumbre y cancelaciones continuas de empresas asistentes, la organización no ha aguantado más la presión y ha decidido cancelar definitivamente esta edición. El Mobile World Congress (MWC) iba a suponer un volumen de gasto añadido en Barcelona de cerca de 500 millones.

Ahora, todo ese dinero se esfuma, con grandes perdedores como la Fira de Barcelona, los 15.000 operarios y trabajadores temporales que iba a contratar la organización y los sectores de servicios que iban a estar ocupados como los hoteles, restaurantes, apartamentos turísticos, empresas de seguridad, los taxis o los VTC. Toda esta maquinaria económica y laboral acaba de dar un frenazo en seco.

Algunos pequeños negocios, como los bares, no podrán reclamar. Otros, como los hoteles que hubiesen contratado con la agencia del GSMA, B Network, sí que podrán exigir el pago de sus reservas. Para una ciudad como la de Barcelona, la cancelación supone una catástrofe económica, según ElConfidencial.

Uno de los sectores para los que esta feria es clave es el de la organización de eventos. Hasta hace unas horas era posible encontrar en internet numerosas ofertas para azafatas, azafatos o personal de apoyo para trabajar en los stands. Una de las agencias que reclutan a todos esos trabajadores en Barcelona es AM Agencia de Azafatas. Su dueña, Albena Vakova, asegura que solo su agencia lleva a más de 120 personas al Mobile

Confiesa que es una cita clave para su facturación anual pero, siguiendo la idea de las empresas que han cancelado su asistencia, ella apoya la no celebración del congreso. "Mira, económicamente es importante, pero lo primero para nosotros es la salud, y pienso que hay menos riesgo si no se celebra", apuntó la empresaria.

Vakova no cree que haya una alarma exagerada y deja claro que tras la cancelación del evento no cobrará ni un euro a sus clientes. "La culpa no es suya. Tenemos claro que es algo excepcional y que se hace por precaución y por proteger a los trabajadores. Claro que vamos a perder dinero, pero bueno, el dinero se puede ganar en otro momento, la salud no".

Con la cancelación del Mobile, la Fira de Barcelona pierde 70 millones de ingresos este año. Pero la previsión es que no reclamará daños a la GSMA, pese a que ya está claro que no se trata de una causa mayor, ya que las autoridades nunca han dicho que el acto no se podría celebrar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no declaró el coronavirus pandemia mundial. Por tanto, se trata de pánico que ha corrido por entre los socios de la GSMA, que se han ido dando de baja del evento hasta hacer su celebración imposible.

En el caso de los hoteles se dejarán de ingresar unos 125 millones de euros, según se calcula en el sector. Ahora se prevé que los que tenían contratos con B Network, empresa que operaba en nombre de GSMA, intentarán recuperar ese dinero, ya que en 12 días no podrán llenar más del 90% de las habitaciones que de repente han quedado vacías. La ocupación hotelera se situaba entre el 40% y el 60%, pero ya se prevé que este año febrero resulte sensiblemente peor por culpa de este fin precipitado del Mobile.

La recuperación de los fondos por parte de los hoteles no es segura. Se prevé que la GSMA intentará no pagar a cambio de una subida de precios de cara al año que viene, garantizando que en 2021 sí que se celebrará ese evento. Fuentes del sector hotelero advierten que la GSMA negocia desde una posición de fuerza y apuestan por que este año no se perciba compensación alguna.

Por parte de Fira de Barcelona, tampoco se espera indemnización alguna, según fuentes de esta entidad, pero no se quiere perder el año, por lo que se intentará solicitar a la GSMA que la organización del MWC en Barcelona acabe en 2024 y no 2023, para de ese modo compensar a la ciudad, ya que si Fira entra en pérdidas se tendrá que cubrir con fondos públicos de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona. 

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